A ver quién se aburre. Cada día, a cada hora, surge un hilo fascinante, y también terrorífico, por el que tirar. Sin ir más lejos, este: en Polymarket —una popular plataforma de juego donde puedes apostar, por ejemplo, a ver quién gana el último partido del Barça (sin mucho misterio), o si Taylor Swift se va a quedar embarazada antes de que acabe 2026— un «jugador» ganó más de 300.000 dólares en una apuesta relacionada con los indultos en los últimos días de la administración Biden. El tipo en cuestión acertó que el expresidente concedería indultos preventivos a varios destacados críticos del movimiento MAGA, como los exdiputados Adam Kinzinger y Liz Cheney, y el senador Adam Schiff.
¿Un caso de suerte loca?
Otro tipo ganó en Polymarket casi un millón de dólares al acertar cuáles serían 22 de los 23 términos más buscados en Google en 2025.
¿La mano maestra de un jugador visionario?
La cosa no queda aquí. El pasado enero, en la misma plataforma un usuario apostó 32.000 dólares a que Maduro sería derrocado, y su apuesta llegó pocas horas antes de que Trump ordenara la operación. Con ella ese usuario ganó 400.000 dólares.
¿Una asombrosa coincidencia?
Poco tiempo después, el programa de periodismo de investigación 60 Minutes emitió un reportaje sobre una red de cuentas sospechosas en la misma plataforma de apuestas —con una tasa de acierto del 98%— que obtuvieron algo más de dos millones de dólares en operaciones relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El santo mercado y sus entregados feligreses —God is money—, que está ampliando el negocio a nuevos campos de explotación como la atención o la empatía, ahora también ha visto la luz en el tablero geopolítico, categorizando elecciones, revoluciones, bombardeos, secuestros o golpes de estado como activos financieros.
El santo mercado y sus entregados feligreses que está ampliando el negocio a nuevos campos de explotación como la atención o la empatía, ahora también ha visto la luz en el tablero geopolítico
Y, sí, ya lo sabemos, una apuesta —la excitante espera, la adrenalina que busca alimentar un golpe de suerte— engancha, y mucho.
Resacón en la plataforma
Desde aquí se huelen los vasos de whisky y el dolor de cabeza de detectives, fiscales y policías —en el bando de los buenos— trabajando horas, días y meses auscultando pantallas azules, clicando enlaces online, sumergiéndose en la deep web tratando de aclarar estos misteriosos asuntos. Entre otros motivos, porque la inmensa mayoría de usuarios de los mercados de predicción como Polymarket o Kalshi hacen apuestas con graciosos seudónimos, y casi nunca con nombres reales.
Y como en la película Casino de Martin Scorsese, donde bajo los límpidos mármoles rosas todo es avaricia, también en este negocio de las plataformas de apuestas y predicción empieza a haber líneas de investigación y preguntas sobre posible tráfico de información privilegiada.
De momento, parece que esta dinámica de juego —esto es, apostar y ganar, o perder, trasladado al tablero de geopolítica real— empieza a ser una variable nada despreciable en la filibustera política estadounidense auspiciada por Trump. Poca broma con esto: Donald Trump Junior es asesor de Polymarket y de Kalshi (otra plataforma de apuestas), y la red social de Trump, TruthSocial, ha anunciado planes para introducir su propio mercado de predicción. Y, claro, cunde el escepticismo a la hora de conocer la verdad de ese posible tráfico de chivatazos.
Ante este nuevo paisaje de juego al mejor postor, los investigadores Antoni Gutiérrez-Rubí y Miquel Pellicer, en el medio Agenda Pública, hacen una reflexión: dado el nivel de conexiones en el poder político de los promotores de plataformas de apuestas así, ¿qué es lo que en realidad hacen? ¿predicen la realidad o, en verdad, empujan a fabricarla para ganar una muy buena mano?
Veremos. De momento, los expertos apuntan que las apuestas electorales en este tipo de plataformas están a punto de experimentar un auge de cara a las elecciones de mitad de legislatura estadounidense.
Y también hay sabrosas apuestas sobre un nuevo posible ataque de Israel a Líbano con propuestas para cada día de este mes de octubre. Para que no haya dudas y el juego sea limpio, la propia casa de apuestas Polymarket subraya las normas, y dice textualmente que «este mercado se resolverá como «Sí» si Israel lleva a cabo una acción militar que cumpla los requisitos contra el Líbano en la fecha especificada, hora de Jerusalén. De lo contrario, este mercado se resolverá como «No»». Y especifica: «Una acción militar que cumpla los requisitos se refiere a un ataque aéreo o un ataque con misiles tierra-tierra, iniciado por Israel, que afecte directamente al Líbano. Un ataque aéreo incluye bombas, misiles aire-tierra y drones lanzados desde el aire. Un ataque con misiles tierra-tierra incluye drones de ataque de un solo uso y misiles tierra-tierra, como misiles de crucero o balísticos». Después enumera, en una larga lista de las que no se consideran acciones militares con todos los requisitos.
Aclaradas las reglas del juego, hagan sus apuestas, señores.
