Nunca habíamos visto tantas caras. Ni habíamos tenido tantas herramientas para modificar la nuestra. Filtros que borran arrugas, algoritmos que premian determinados rostros, inteligencias artificiales que fabrican bellezas imposibles y una industria que convierte nuestras inseguridades en oportunidades de negocio.
Pero ¿quién decide qué es bello? ¿Hasta qué punto nuestros deseos son realmente nuestros? ¿Y qué pasa cuando empezamos a ver nuestro rostro sin filtros como una versión imperfecta de nosotros mismos?
En Catalunya Plural TV, Laura Casamitjana, periodista y directora de Cultures.cat, conduce una conversación con dos miradas diferentes y complementarias: Diana Carrillo, reconocida profesional de la estética con más de veinte años de experiencia y un profundo conocimiento de los procesos vinculados a las cirugías plásticas y su recuperación; y Ariana Basciani, periodista cultural y tecnóloga especializada en cultura digital, algoritmos, inteligencia artificial y los fenómenos que transforman internet y las redes sociales.
A partir de la exposición «El culto a la belleza» del CCCB, el debate explora cómo el machismo, el racismo, las desigualdades de clase y las miradas coloniales han construido históricamente los ideales de belleza. Unos cánones que hoy las plataformas digitales, los algoritmos y la inteligencia artificial pueden reproducir, amplificar y convertir en modelos aparentemente universales.
Cuando una cara filtrada nos parece más real que la propia, ¿quién está transformando a quién?
La conversación aborda también las contradicciones de la industria estética, la normalización de los tratamientos a edades cada vez más tempranas y la presión para corregir aquello que antes considerábamos simplemente una característica de nuestro cuerpo. Pero también las posibilidades de autonomía, expresión y diversidad que ofrecen las tecnologías y las transformaciones corporales.
Se trata de cuestionar los cánones, no de juzgar a las personas que deciden transformar su cuerpo. De comprender dónde acaba el deseo individual y dónde empieza la presión social. Y de preguntarnos si podemos construir una mirada propia en un mundo saturado de imágenes que nos dicen constantemente cómo deberíamos ser.
La belleza no es inocente. Los algoritmos tampoco. Una conversación crítica, abierta y sin moralismos sobre el cuerpo, la identidad, el negocio de la belleza y las nuevas formas de poder que condicionan nuestra manera de mirarnos y de mirar a los demás.
Suscríbete a nuestro canal de YouTube, activa las notificaciones y comparte esta conversación. Cada nueva suscripción nos ayuda a hacer crecer una comunidad que defiende el derecho a pensar, discrepar y mirar el mundo desde perspectivas diferentes. Porque tal vez la revolución no consiste en ser más bellos, sino en dejar de permitir que otros decidan qué significa serlo.
