Arcadi Oliveres Boadella ha sido altamente conocido por toda la sociedad civil por su activismo por los derechos humanos, la justicia y la paz. Difundió estos conceptos desde su vertiente de economista y siempre desde las bases. Las generaciones más jóvenes lo conocieron a través de libros, conferencias, intervenciones en medio de asambleas del 15M… Arcadi, sin embargo, subió participando de múltiples asociaciones y entidades ya desde plena dictadura todo por la defensa de la democracia y las libertades políticas.
Justo en los momentos más difíciles, para despedirse, su familia quiso abrir un canal para que todo el mundo tuviera la posibilidad de comunicarse con él. Decían: «Arcadi Oliveres está gravemente enfermo. Su horizonte es breve, pero lleno de amor. Conscientes que ha hecho camino con mucha gente, su familia ha creado una web para vehicular los mensajes que le deseéis hacer llegar. Así Arcadi, mientras pueda, os irá leyendo: https://missatges.arcadioliveres.cat».
En la misma web, complementaban esta idea añadiendo que desde la familia Oliveres Künzi (mujer e hijos de Arcadi Oliveres) saben que «Arcadi ha hecho camino con mucha gente. Personas con quien ha compartido militancia, personas que han pasado por sus clases, que lo han leído o que lo han escuchado en charlas…» Todo esto sabiendo que el tiempo que le quedaba era el justo para ver y disfrutar al máximo de la compañía de la familia, amigos, amigas y allegados, «que no sois pocas», decían. El espacio virtual creado buscaba entonces que pudiera llegar todo el mundo y poder recoger estos momentos escritos y mediante imágenes y vídeos.
La iniciativa surgía desde el conocimiento de la referencialidad de Arcadi en todas partes y a lo largo de los años. Y es que Arcadi participó del Sindicato Democrático de Estudiantes de Barcelona y también de la Capuchinada, en marzo de 1966. Dos años más tarde fue procesado por el Tribunal de Orden Público, actual Audiencia Nacional, y juzgado por reunión clandestina, finalmente siendo absuelto.
Durante los años 70 formó parte de iniciativas en favor de la democracia y el autogobierno de Catalunya participando en la Asamblea de Catalunya. Paralelamente participó hasta ser copresidente en la organización internacional católica Pax Christi, dedicada a la promoción de la cultura de la paz y la reconciliación entre los pueblos. Aquí, junto con Justicia y Paz, realizaron varias campañas de oposición a la pena de muerte coincidiendo con las últimas ejecuciones del franquismo. Tras la muerte de Franco siguió activo y creó la Asociación Catalana de Solidaridad y Ayuda al Refugiado (ACSAR), de la que se mantuvo como miembro activo.
Siempre vinculó su activismo con el análisis de la sociedad y siendo economista dio muchas herramientas para entender las coyunturas y las decisiones políticas. Así, entró de profesor de economía en la Universidad Autónoma de Barcelona de donde nunca se llegó a desvincular. Fue allí cuando haciendo el doctorado realizó una tesis sobre «La industria militar en España» y entonces pasó también a dar clases en la Facultad de Ciencias Políticas. A partir de aquí, muchísimos alumnos se lo pudieron encontrar en las aulas de grados, postgrados y másters en varias universidades. Muchos de los mensajes que ahora ha estado recibiendo han sido recuerdos en esta línea.
Bajo el nombre de Pere, escribían: «Arcadi, mil gracias por todo. Desde el conocimiento y mensaje que nos has transmitido en tus clases en la Facultad de Periodismo de la Autónoma, los cursos y charlas a pie de calle… Hasta tu trato tan cercano. Ha sido un placer aprender y escucharte. Y gracias a la familia, por esta iniciativa tan bonita».
Justicia y Paz, organización y lema de bandera
Un espacio por el que se le catalogó fue la organización Justicia y Paz, entidad cristiana de la diócesis de Barcelona, dedicada a la promoción de los derechos humanos y la paz. Con esta militancia comenzó de forma más activa su relación con la cooperación para el desarrollo. Allí comenzó elaborando un informe sobre la primera Campaña por el 0,7% dedicada a conseguir que las instituciones públicas destinaran este presupuesto a la ayuda al desarrollo de los países empobrecidos. Esta campaña estaba relacionada con la objeción fiscal al gasto militar. Terminó su trayectoria dentro Justicia y Paz siendo presidente de la organización desde 2001 hasta 2014. Además, también desde el año 2001 y hasta 2007 presidió la Federación Catalana de ONG por la Paz.
En este sentido, ya desde antes había trabajado en campañas como una contra la ley reguladora de la objeción de conciencia y en apoyo de la insumisión (1984), la campaña contra el ingreso de España en la OTAN (1986) o la introducción en España de las Brigadas Internacionales de Paz (1987). También fue cofundador de la Red Europea Contra el Comercio de Armas (reuniones de Utrecht, 1984, y Malmö, 1987), las movilizaciones contra la primera guerra del Golfo (1991), la campaña en favor de la cancelación de la deuda externa (1999), la promoción de la banca ética en Catalunya, siendo elegido presidente honorario de la plataforma Financiación ética y Solidaria (FETS) en 1999, o en las movilizaciones contra la Guerra de Irak (2003).
Años más tarde, y siempre en esta misma línea, se le vería a menudo en las movilizaciones del 15M llevando a cabo conferencias en plazas de muchas ciudades. «El placer de escucharte y sentir el coraje. La verdad levantando la mano en una plaza, descubriéndose. Gracias por tanto!» le reconoce la Agostina en la web.
Posteriormente presentó junto con Teresa Forcades el Proceso Constituyente en Catalunya. Un par de años más tarde, le ofrecieron ser cabeza de lista de Catalunya Sí que es Pot, pero lo rechazó.
Arcadi Oliveres ha dejado huella y lo constatan los múltiples mensajes. Le dan las gracias por compartir, gracias por hablar de insumisión, gracias por no desvincularse nunca de luchas concretas, gracias por englobarlas en el sentido de una vida más digna. Desde la simplicidad por una lucha mucho mayor como bien remarcan alguno de los comentarios como este de Mario Pons:
«Hola Arcadi, te conocí cuando allá en 2001 apoyaste a un grupo de gente de las Terres de l’Ebre que defendemos todavía hoy el futuro del Delta y el río que da nombre a la Península. En aquella época conseguimos unir la cuenca para hacer frente al expolio perpetuo de los centralismos, radiales, individualistas de las metrópolis ante unos pueblos de ribera que queremos seguir viviendo con dignidad, sin pagar la destrucción de un estado que castiga su periferia cerrándose dentro de murallas patrióticas con rejas de burocracia y techos partidistas. Somos los del río es vida, el nunca mais, el no a la guerra… Aquella que desde el pacto de las Azores aún mata, exilia y enriquece a los mismos monstruos fascistas que encendieron la guerra civil. Nos enseñaste que la memoria democrática es el único camino para combatir el olvido interesado de los asesinos. Por eso tú te quedas con nosotros, defendiendo el Delta, la paz y la libertad frente a guerras cocinadas, exilios económicos y climáticos. Continuamos compañero!»
Y desde aquí, un recuerdo para él y para toda su familia, sobre todo para su sobrina Victòria Oliveres, periodista y excompañera de la casa. Un abrazo muy grande.

