Un incendio de grandes proporciones afectó una nave industrial situada en el barrio del Gorg, entre las calles Guifré y Tortosa. El local era utilizado por personas sin techo, la mayoría de ellas subsaharianas. A pesar de la intervención de los bomberos, que acudieron con varias unidades, en el siniestro se registraron dos muertos y 17 heridos. De estos, seis en estado grave o muy grave, que han sido internados en hospitales. Según el cuerpo de bomberos, la mayoría de los heridos se lesionaron al saltar del edificio para escapar de las llamas.
Según el Ajuntament de Badalona, en el edificio había al menos 60 personas censadas, aunque la cifra real de personas que vivían podía oscilar entre 150 y 200. La mayoría de estas personas eran inmigrantes sin documentación.
La preocupación de los bomberos era doble, por una parte saber si en el interior del edificio había personas atrapadas. Por otro, existía el temor de que el local colapsara. Se trata de un local formado por una nave, planta baja y tres pisos, que tiene las estructuras muy dañadas.
Los responsables de los bomberos estudian el lugar incendiado para averiguar las causas. De las declaraciones de testigos se deduce que podría haber sido un fuego para combatir el frío. Por lo tanto, resultado de la pobreza energética.
Control policial 15 minutos antes
En declaraciones en rueda de prensa, el alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, indicó que 15 minutos antes de que se declarara el incendio se estaba haciendo frente al edificio una operación de control del entorno motivada por los problemas, dijo, que habría causado presumiblemente una persona que vivía en el edificio quemado. De las personas que salieron del lugar siniestrado, el alcalde afirma que unas 15 recibiran ayuda de los servicios sociales municipales, «por unos días».
El alcalde conservador de Badalona explicaba que se hacía el control entorno del edificio quemado «porque la policía no podía entrar», porque no había orden judicial. En este sentido no ha aclarado si la orden se había pedido y en caso de que así fuera cual habría sido la razón.
Hasta el lugar del incendio se desplazaron el vicepresidente del gobierno en función de presidente, Pere Aragonés, el conseller de Interior, Miguel Samper y la consellera de Salud, Alba Vergés, además de los responsables de protección civil.
Albiol se refirió a las personas que vivían en el edificio como ocupas. En la nave había personas sin techo, según dijo, desde hacía 8 años. Algunas de estas personas, siempre según Albiol, habrían provocado problemas de convivencia. También, según dijo, ni la Guardia Urbana, ni los Mossos podían entrar en la nave. En cuanto a las personas que pudieron salir del edificio en llamas, los servicios sociales del Ajuntament se harán cargo, indicó Albiol, que afirmó que no se permitiría que tuvieran que dormir en la calle.
Al lugar del accidente se presentaron otros cargos municipales, como la cabeza de lista de Guanyem Badalona y concejala, Maria Dolors Sabater, que denunció que en los momentos iniciales del incendio hubiera una gran presencia de mozos de escuadra antidisturbios, y que no se hubiera proporcionado a las víctimas ni agua ni mantas para curarse del frío. La también concejala del mismo grupo político, Nora San Sebastian, destacó la actitud de los vecinos que fueron los primeros en aportar ropa y agua para los accidentados.
Aïda Llaurador, concejala de Badalona En Comú Podem manifestó que el incendio es «una tragedia que no debería haber ocurrido. Personas que no tenían una vivienda digna, víctimas de un sistema que las abandona».
Por su parte, Anna Lara Carmona, concejala de ERC ha tuiteado: «problemas estructurales que genera la pobreza y la marginación y que necesita respuestas globales como la regularización y acceso a la vivienda».
Artículo original de L’Independent de Badalona

