Los niños y las niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan.
Jean Piaget
¿Todas las criaturas pueden aprender, pueden jugar? Es algo asumido que los resultados académicos del alumnado de Cataluña no son buenos. Los medios de desinformación y las redes están llenos de valoraciones que parten del fracaso escolar como una realidad que no se cuestiona, no hay presunción de inocencia. Y claro, después se añaden los consejos y remedios para invertir la situación y lograr el éxito de los niños y adolescentes escolarizados. Que aumente el número de los que superan la ESO y disminuya la cantidad de los que abandonan prematuramente, que no siguen estudiando después de los 16 años, no se tiene en cuenta. No he encontrado (quizás existen) estudios que evalúen el éxito vital de estas generaciones tan criticadas; algunos ya tienen edad para hacer vida adulta. Con el supuesto fracaso que arrastran los profesionales y trabajadores jóvenes, deben hacer mal sus tareas.
Siguiendo, las alternativas que se proponen para revertir la supuesta situación tienen que ver con la escolarización: contenidos, competencias, metodologías, currículos, formación del profesorado, ratios, inversión en enseñanza… Todo esto es importante y los cambios o mejoras repercutirían evidentemente en el alumnado y el profesorado. Diría, sin embargo, que las alternativas, los cambios, las mejoras deberían ir por otro camino. Deberían implicar aspectos sociales, vivienda, expectativas de futuro, nivel formativo de las familias, nivel relacional con el entorno (participación en los movimientos sociales), trabajo, salarios, maltratos…
Por ejemplo, las cifras de éxito escolar de la población gitana, aunque no podamos conocerlas exactamente, dado que no se desglosan los resultados por etnias, son bastante bajas. Se habla de un 65% del alumnado gitano que no titula la ESO. Quizás un porcentaje similar de familias gitanas vive en condiciones infrahumanas, una correspondencia que no es casualidad.
¿Se puede tener ganas de aprender si no tienes claro dónde dormirás?
¿Cómo puede hacer los deberes, leer o estudiar en casa un niño que vive en una habitación con otras personas, familiares o conocidos? Compartiendo al mismo tiempo las angustias de todos los que conviven allí. Y ahora no hablo solo de población gitana. ¿Se puede tener ganas de aprender si no tienes claro dónde dormirás? ¿Puede escuchar o interesarse por lo que proponemos el profesorado quien está pendiente de un desalojo?
Repetimos la pregunta de inicio, ¿todas las criaturas pueden jugar? ¿Todas pueden aprender lo que necesitan? No todas viven igual, no todas tienen las mismas condiciones vitales, familiares… El gran problema actual en nuestro país es la vivienda, incluso lo reconocen los medios de desinformación. Un niño que vive en una vivienda con climatización, que come lo que necesita, que tiene un espacio para jugar o para leer y estudiar tendrá un éxito escolar superior a otro niño o niña que no viva en una situación similar.
A la hora de hacer estadísticas de resultados académicos, habría que comparar, o cruzar lo que dicen los investigadores, con otros datos. Porcentaje de familias pobres, superior al 30% en nuestro país. Desalojos que se producen, más de veinte cada día…
A la hora de hacer estadísticas de resultados académicos, habría que comparar, o cruzar lo que dicen los investigadores, con otros datos
Adolescentes que llegan al instituto sin haber desayunado, y no por desinterés, ¿pueden estar motivados para aprender? ¿Qué ilusión crean los datos de desempleo y sobre todo los de salarios que les esperan cuando terminen de estudiar?
El tema migratorio también afecta al alumnado, y también representa una violencia. Hoy la violencia machista está muy presente, lamentablemente, y se reacciona en contra. La violencia que sufre quien emigra no está tan presente y afecta a quien ha perdido familiares o amigos en el mar, a quien llega sin papeles y en esas condiciones debe escolarizarse, con la angustia de si podrá terminar el curso.
Las condiciones de trabajo que soportan muchas personas provocan accidentes laborales, algunos mortales (dos cada día), que dejan con pocos recursos, o sin ellos, a sus familiares directos en edad escolar.
Alquilar una vivienda en Barcelona representa más de la mitad del sueldo medio, mientras un 14% de las casas permanecen vacías. No se puede conseguir vivir de alquiler y no superar el 30% del sueldo, lo que se pedía hace unos años. El porcentaje de salario necesario para pagar el alquiler crece en los barrios donde la renta es inferior a la media; y, por el contrario, disminuye en los distritos más acomodados.
Vistos los precios de la vivienda y los salarios, el escenario es demoledor. Un 52% de los trabajadores de menos de 30 años de la ciudad tienen un salario igual o inferior a mil euros, por lo que deberían destinar un 89% de media a satisfacer el precio del alquiler. De media, en la ciudad, son necesarios casi tres jóvenes (2,97) para pagar un alquiler que no supere el 30% de los ingresos. Si quisieran comprar un piso, necesitarían 78 años para pagarlo.
¿Cuánta gente vive en la calle en nuestras ciudades?
Es importante que maestros y profesorado nos impliquemos en la medida en que podamos, en la necesaria mejora de las condiciones sociales de nuestro alumnado. Es importante que aparezcan iniciativas como las que representan la PLATAFORMA DOCENTES 080, maestros y profesorado que están en contra de los desalojos y por el derecho a la vivienda.
Como decíamos, no es suficiente hablar y establecer cambios en los aprendizajes si las condiciones emocionales y físicas del alumnado no permiten que esté en disposición de aprender, de participar en las actividades escolares y académicas.
Y es aún más importante la participación de la ciudadanía (los docentes somos ciudadanos) porque las administraciones y gobiernos no se implicarán mucho, dado que las personas que votan, mayoritariamente, son las que disponen de vivienda y trabajo. De las familias en riesgo de pobreza y/o marginación, pocas se acercan a las urnas y por lo tanto, poco preocupan a los gobernantes.
Para terminar, unas referencias que nos pueden ayudar a pensar y actuar.
*Los familiares adultos, los que deben cuidar y educar a niños y adolescentes, también necesitan tener cubiertas sus necesidades vitales y un cierto equilibrio emocional.
En la vida privada, la dependencia une a los individuos. Un niño que no tuviera adultos de los que depender para orientarse acabaría siendo una persona gravemente dañada, incapaz de aprender, profundamente inseguro. Como adultos, si evitáramos a las personas más enfermas, más viejas o más débiles que nosotros y que necesitan ayuda, tendríamos, en el mejor de los casos, un círculo de conocidos, pero no amigos.
Richard Sennett (2006)
*Mientras tanto, la única manera que tenemos de salvar vidas es colectivizar los problemas e involucrarnos en espacios comunes como los generados por los movimientos sociales. Espacios que, desde el apoyo mutuo y la fuerza colectiva, contrarrestan la desesperación y la impotencia ante tanta desolación.
Juanjo Ramón, portavoz de la PAH
*Hace 50 años, el alumnado de la escuela de Barbiana se indignaba contra un sistema educativo que fabricaba repeticiones y abandono escolar, en cualquier centro educativo, por motivos de clase: ser progenie trabajadora, tomando como referencia la profesión del padre, campesino u obrero. Ahora enfrentamos otra modalidad de clasismo, que se ensaña sobre los barrios y las zonas de menor renta. Se fabrican escuelas gueto.
- Con 3,8 millones de viviendas vacías y 13 millones de personas en situación de pobreza, la ocupación es una autotutela del derecho a la vivienda. Pastori Filigrana
- Clara Blanchar. https://elpais.com/espana/catalunya/2023-07-03/salarios-y-vivienda-en-barcelona-alquilar-un-piso-requiere-mas-de-la-mitad-del-sueldo-medio

