«Si Europa quiere evitar la guerra, Europa debe prepararse para la guerra». Así es como la presidenta de la Comisión ha anunciado que se fijaban hasta 2030 como plazo para alcanzar el mayor plan de rearme desde la II Guerra Mundial.
De estas palabras destacaría primero la poca innovación. Las recetas clásicas de “Si quieres la paz, preparado por la guerra”, que no se sustituida por la frase de Federico Mayor Zaragoza, que nos decía “Si quieres la paz preparado por la palabra”, siguen con el pensamiento de que las armas proporcionan seguridad y paz: la segunda, la doctrina de la disuasión, amenazar y coaccionar como estrategia.
La estrategia de la disuasión es una estrategia psicológica en la que el disuasor muestra a su adversario que dispone de más capacidades destructivas, que su poder es superior y que el adversario, o el disuadido, debe optar: o desistir de no llevar a cabo una determinada acción, o por el contrario tendrá que asumir el coste y los daños que le comporta. El objetivo último de quien ejerce la disuasión es influir en el cálculo de riesgos y beneficios de la otra parte para que reconsidere las posibles actuaciones con las que ha amenazado llevar a cabo.
La disuasión comporta retórica amenazadora y coercitiva; para que las amenazas sean creíbles debe mostrarse fuerza y mayor capacidad destructiva que su oponente. La dinámica de la disuasión comporta una escalada de la conflictividad, una escalada de declaraciones, amenazas, coacciones y una carrera armamentista. Ambos bandos deben diseñar nuevas armas e incrementar las inversiones para producir y almacenar más armas con el fin de impedir que el otro pueda atacarte forma parte de la estrategia amenazante y es necesario para conferir credibilidad a la retórica de cada bando. La credibilidad es un factor esencial de la disuasión, el adversario debe pensar que la amenaza es creíble, que es muy probable que se lleve a cabo esta amenaza. La estrategia de la disuasión es muy parecida al juego del póquer, muy masculino. Cada vez la apuesta es más elevada y se confía en que será el otro el que comete un error.
Esta estrategia, como acabamos de decir, además de retórica amenazante y coercitiva requiere grandes inversiones en producción y adquisición de armamento. El punto álgido de esta estrategia se dio en la Guerra Fría y hay que recordar que acabó cuando la economía rusa ya no podía seguir la espiral armamentista, el sistema económico colapsó. Ahora, 35 años después, los 27 gobiernos de la Unión Europea plantean la misma receta, la estrategia de la disuasión como instrumento de paz, volvemos a prepararnos para futuras guerras, volvemos a aplicar una estrategia que puede llevarnos al desastre. De momento los 27 han llegado al acuerdo de gastar más en Defensa y han aprobado el Plan ReArm Europa . El Plan ReArme supone que cada estado incrementará su gasto militar hasta el 3,5% del PIB; este incremento calcularon que supone subir el gasto militar en 800.000 millones de euros en 4 años. Como puede verse, ¿hay acuerdo en gastar más en defensa, ahora bien, hay acuerdo en cómo se pagará?, ¿en qué se debe gastar?, ¿nos lo podemos permitir? Estas preguntas no se formulan y no se responden; en realidad no se quiere fomentar la reflexión, sólo se pretende generar miedo para que la población se sitúe favorable a incrementar el gasto en defensa. Las encuestas de opinión preguntan: ¿Está usted a favor de incrementar el gasto en defensa? Pero no preguntan: ¿Está usted a favor de disminuir el gasto en pensiones y sanidad por traspasar el gasto hacia defensa?
Acordar incrementar el gasto hasta el 3,5% del PIB en España, supondrá incrementar el gasto militar hasta 57.760 millones de euros anuales, y Estados Unidos en la reunión de la OTAN ha seguido insistiendo en que el gasto militar debe ascender al 5% del PIB, lo que supone que España debe gastar en torno a 80.000 millones de euros.

Estas cuantías económicas son tan altas que requieren abordar otras preguntas.
¿En qué se va a gastar? De momento el acuerdo sólo contempla que cada estado gastará en armamento la parte que le corresponde; es decir, que cada ejercito nacional, cada país, decide, separadamente de los demás, en que quiere gastar el dinero. Lo que representa que cada país se prepara para una hipotética guerra con Rusia como si tuviera que librarla en solitario. El acuerdo es preparar a 27 ejercidos, cada uno de ellos con las armas que él decida, para ir a futura guerra con Rusia. Algunos se preguntan: ¿esto no puede llevar a duplicidades? Noooo, duplicar supone multiplicar por 2, aquí y ahora estamos multiplicando por 27. Este nivel de acuerdo es tan bajo que nos muestra las futuras dificultades para ir a la guerra juntos, si cada ejercito dispone de armas distintas, municiones distintas y cada militar sabe utilizar y reparar su material, resulta poco eficaz plantear una guerra conjunta.
Hemos visto que ni siquiera existe acuerdo en que todos comprarán lo mismo o que pueda haber armas o sistemas compartidos, por ejemplo satélites que compre la UE y que puedan ser utilizados por los 27.
Cuando afirman que hay que gastar más y mejor, está claro esto de gastar más, pero no sabemos que significa gastar mejor. Podríamos afirmar que la decisión que han tomado es la de malgastar.
¿De dónde saldrá el dinero? Como tampoco se ponen de acuerdo en cómo pagarlo, finalmente cada estado decidirá de dónde saca el dinero. Se propusieron algunas medidas como Eurobonos, en cuyo caso significaba que el Banco Central Europeo emitía bonos y la deuda del 27 pasaba a asumirlos la Comisión, no serían los estados los que asumen la deuda sino la Comisión en nombre de todos y sin distinción de país. Como decía, no ha habido acuerdo.
Cada estado tendrá que ver cómo lo paga. Las opciones de los estados son: emitir deuda pública, en España Letras del Tesoro. Una deuda que en algún momento debe pagarse y que cada año comporta pagar intereses, recordemos que la deuda en España alcanza el 102% del PIB en 2024. En tanto que cada estado deberá endeudarse para pagar el gasto que han acordado de defensa, la Comisión de la UE ha aceptado que esta deuda no sume al techo de deuda. Los estados pueden endeudarse por encima de un porcentaje y si se pasan la Comisión les sanciona; para no superarlo les ha propuesto que la deuda en defensa no compute en el techo de deuda. Esto es como hacerse trampas en el solitario, la deuda estará, se tendrá que pagar, pero haremos ver que no está.
El otro instrumento del Gobierno es reducir el gasto de otros ministerios y pasar dinero al Ministerio de Defensa. En esta línea el secretario general de la OTAN dijo: «Los ciudadanos europeos deben aceptar sacrificios como recortes en sus pensiones, sanidad y sistema de seguridad (prestaciones sociales) para garantizar la seguridad a largo plazo». Ya tenemos la receta de dónde se debe recortar. El primer ministro inglés ya ha empezado a aplicarla en el presupuesto de 2025, reducirá la ayuda humanitaria un 50%, reducirá el presupuesto en 5.700 millones de euros en asistencia a discapacitados, salud, las ayudas a las familias dependientes y reducirá 10.000 puestos de trabajo públicos. El presidente español afirma que no tocará las partidas sociales, pero… acabará haciéndolo.
Sabemos que recortar prestaciones social es tocar la pieza fundamental de Europa, el Estado de Bienestar, se la seña de identidad europea, recortarlo incrementará la pobreza, disminuirá la esperanza de vida, incrementará la desigualdad social; empeorar estos tres elementos comportará incrementos de delincuencia y criminalidad. Las armas no ayudan a proteger a la sociedad de estos problemas, desviar recursos hacia las armas y la guerra supondrá disminuir la calidad de vida. Pero las noticias que emiten desde la Comisión UE y los gobiernos se temen a la invasión rusa en territorio europeo y que hay que prepararse y armarse, piden que les apoyemos sin especificar que perderemos a cambio.
Si tan necesario es gastar mas en defensa como es que no han planteado otras opciones como: ¿hacen falta 27 ejercidos? ¿Un solo ejercido no será más económico? ¿No sería más barato y eficiente tener uno solo y no 27? Si tan importante se, ¿por qué no pueden llegar a acuerdos sobre cómo hacerlo? ¿Por qué no se ponen de acuerdo en unificar a los ejercidos?
Rusia, que hipotéticamente debe invadirnos, en el 2024 ha gastado en defensa 109.000 millones de dólares. Los 27 de la UE gastaron 341.596 millones de euros y si suman el gasto de la UE+Reino Unido+Noruega se ha gastado 453.421 millones de dólares. ¿Gastar 800.000 millones de euros en cuatro años supone eficiencia? Si ya estamos gastando casi cuatro veces más que Rusia.
La ineficiencia comporta desperdicio de recursos necesarios para el bienestar social. Es cosa de toda la sociedad opinar si estamos o no de acuerdo en cómo va a repercutir este incremento de gasto en defensa.
¿Alguien se beneficiará? La industria militar. En 2023 las compras de material militar europeas en un 65% va a parar a la industria estadounidense. Ésta también es una tendencia que se plantean revertir; la Comisión de la UE se ha marcado el objetivo de que el 60% de las compras de armas se lleven a cabo en la industria de la UE. Ampliar y crear nuevas empresas, diseñar nuevo armamento y nuevos sistemas de defensa, incorporar las nuevas tecnologías a nuevas armas, es lento. Este proceso de hacer crecer la industria militar en la UE irá más lento que el proceso de gastar, así que a corto plazo gran parte de este gasto irá a la industria estadounidense.
Tica Font es presidenta del Centro Más Allá de Estudios para la Paz
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1 comentari
A nivel práctico, qué propone para parar los pies a Putin y parar el genocidio Palestino?