Viendo: ANÁLISIS

La vivienda se está convirtiendo en un activo. La especulación es defendida, practicada y celebrada. La herencia sustituye al ascensor social. Y de todos los desahucios —los judiciales, los silenciosos y los de quienes no pueden emanciparse— el que más daño hace a nuestra sociedad es el de haber expulsado la idea de que la vivienda es, antes que nada, el lugar donde transcurre la vida. Nuestro hogar. La piedra angular de cualquier proyecto vital digno. Un gran pacto en defensa del derecho a la vivienda urge más que nunca.

Las mujeres son mayoría entre las personas afectadas y también entre las que cuidan. La enfermedad revela una doble desigualdad que la investigación y las políticas públicas todavía tienen que afrontar.