Autor: Estel Huguet

Estel Huguet

Periodista

Ansiedad, insomnio, depresión y enfermedades crónicas: la precariedad residencial también es una crisis de salud pública. Desde las consultas de atención primaria, los profesionales sanitarios alertan de las consecuencias de un problema que no se resuelve solo con medicamentos.

Las mujeres son mayoría entre las personas afectadas y también entre las que cuidan. La enfermedad revela una doble desigualdad que la investigación y las políticas públicas todavía tienen que afrontar.

Que los profesionales sanitarios se expresen en el mismo idioma que los pacientes puede convertirse en una herramienta fundamental a la hora de precisar un diagnóstico o de garantizar una mejor atención asistencial.