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Catalunya Plural
extrema derecha

Alianza Catalana, el hijo bastardo del Procés
¿Qué ha pasado en los últimos 14 años para que unos planteamientos que sonaban a delirios marginales actualmente tengan una aceptación tan grande en un sector muy destacado del electorado?

Roger Molinas10 de septiembre de 2026 - 07:27
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Diada de 2012. Entre los centenares de miles de personas que participaban en la primera manifestación masiva de la ANC, había un insignificante puesto junto a la estatua de Rafael Casanova. Allí, una pequeña formación de extrema derecha vendía por 3 euros un boletín de 40 páginas con ideas tan extremistas como definir a la población catalana como una raza superior, tratar a los castellanoparlantes de «purrialla» y «exterminadores», afirmar que era imposible la convivencia con ningún inmigrante, defender que nunca se reconocería el resultado de una consulta por la autodeterminación en la cual se permitiera el voto de «nuestros enemigos castellanos» e insinuar una vía violenta hacia el Estado Catalán 1.

Aquel grupúsculo se denominaba Els Intransigents de Catalunya, y su secretaria y redactora de la mayoría de los textos era Sílvia Orriols 2, actual alcaldesa de Ripoll —el municipio más grande de España en manos de la ultraderecha—, diputada en el Parlament y a quien los sondeos sitúan como primera fuerza política en Girona y Lleida, donde duplica la media de intención de voto de VOX en el resto del Estado.

¿Qué ha pasado en los últimos 14 años para que unos planteamientos que en aquel momento sonaban a delirios marginales —dudo mucho que vendieran una de las 150 copias que editaron de aquella publicación— actualmente tengan una aceptación tan grande en un sector muy destacado del electorado?

En sus inicios, el Procés mantenía un discurso oficial —al menos de cara a la galería— de integración, diversidad y antirracismo. El movimiento independentista insistía en la idea de que España —entonces gobernada por el PP con mayoría absoluta— era un estado fascista irreformable y que la mejor manera de conseguir una ruptura, como la que pedía el 15M ante la crisis económica, era la secesión.

¿Qué ha pasado en los últimos 14 años para que unos planteamientos que en aquel momento sonaban a delirios marginales actualmente tengan una aceptación tan grande en un sector muy destacado del electorado?

En 2013 se creó la plataforma Súmate, que, con cierto paternalismo y condescendencia, trataba de evangelizar a la población castellanohablante en la buena nueva del soberanismo. Colocaban a algunos de ellos en lugares destacados de las listas de las formaciones soberanistas, como queriendo insinuar que, si la clase obrera de origen migrado asumía como propio el discurso nacionalista, quizás ellos también podrían aspirar a escalar dentro de la política catalana.

En 2017, la ANC animaba a participar en la manifestación convocada por el colectivo «Casa nostra, casa vostra» para acoger refugiados sirios. Incluso en febrero de 2018, JxC se manifestaba ante el CIE de la Zona Franca para pedir su cierre.

Pero mientras esto sucedía, en paralelo se empezaban a detectar señales preocupantes de que algo se cocía en las bases más hiperventiladas del nacionalismo catalán.

Un año antes de aquel 2012, en las elecciones municipales de 2011, ya había saltado una alarma con la irrupción de la primera candidatura ultraderechista catalana (Plataforma por Cataluña – PxC), que consiguió 67 regidores y 65.905 votos (el 2,3% del total en Cataluña). Si bien aquella formación no era en absoluto independentista, es obvio que una buena parte de sus electores sí que lo eran, dado que en el Ayuntamiento de Vic —ciudad con un electorado muy catalanista— PxC logró el hito de 5 regidores y el 19,84% del voto, convirtiéndose en la segunda fuerza política. Aquel partido se acabó disolviendo gracias a la presión antifascista y a sus disputas internas, pero su líder, Josep Anglada, todavía sigue siendo regidor en Vic hoy en día.

Durante todo el ciclo del Procés, en numerosas ocasiones, varios miembros del ejecutivo catalán mantuvieron encuentros oficiales con representantes de la derecha radical europea. La más destacada fue la reunión del 2014 en el Palau de la Generalitat de Artur Mas con Roberto Maroni, presidente de la región de Lombardia y dirigente de la Lega Nord. También Raül Romeva, consejero de asuntos exteriores, visitó en 2016 el Parlamento de Finlandia invitado por Simon Elo, del partido ultra Verdaderos Finlandeses. Entre las delegaciones internacionales que siguieron el 1 de Octubre asistieron representantes de la ultraderecha europea; la presencia de eurodiputados de estas corrientes, como Mario Borghezio (Lega Nord), fue oficialmente desautorizada por el Parlamento Europeo 3. También hay que destacar que el presidente Puigdemont, una vez en el exilio, no ha dejado de mantener contactos con integrantes de grupos nacionalistas y de ultraderecha: Tom Van Grieken (Vlaams Belang, 31 de octubre de 2017), Theo Francken (N-VA, noviembre de 2017), Jan Jambon (N-VA, noviembre de 2017 – 2019), Bernd Lucke (AfD / LUCK, abril de 2018) o Roberto Ciambetti (Lega, 21 de octubre de 2021).

En 2016 se daba a conocer el manifiesto del Grupo Koinè, «Por un verdadero proceso de normalización lingüística en la Cataluña independiente», donde se pedía expulsar a la lengua castellana de la administración pública de un futuro estado catalán. Lo más grave, sin embargo, era que el texto se hacía eco de una teoría de la conspiración ultranacionalista al afirmar que el franquismo «utilizó la inmigración llegada de territorios castellanohablantes como instrumento involuntario de colonización lingüística». Ya expuse en un artículo de este mismo diario 4 que es rotundamente falso que Franco tuviera la menor intención de fomentar ningún tipo de flujo migratorio hacia Cataluña, así como el hecho de que trató de impedirlo por todos los medios de que el régimen disponía. A pesar de que la proclama no la firmó ningún partido, sí que la apoyaron a título individual destacadas personalidades como Blanca Serra (CUP), Víctor Terradellas (CDC) o Josep-Maria Terricabres (ERC).

El punto de no retorno, desde mi punto de vista, fue la investidura como presidente de la Generalitat de Quim Torra, un personaje que ya en 2013 había participado en un homenaje a los hermanos Badia —represores de sindicalistas en los treinta— organizado por el partido de ultraderecha Unitat Nacional Catalana (UNC) y donde intervinieron históricos de los Boixos Noix 5. Lo más polémico, sin embargo, eran sus opiniones, escritas en varios artículos y tuits, donde regurgitaba un discurso de odio contra «los españoles» —entendidos como la clase obrera castellanohablante—, a los cuales se refería como «bestias con forma humana, carroñeros, víboras y hienas». En otros textos alababa a Heribert Barrera, expresidente del Parlament que afirmó que los negros tenían menos coeficiente intelectual que los blancos, o criminalizaba a gitanos y personas negras, a los cuales culpaba de la delincuencia de Barcelona 6. SOS Racismo tildó esta oratoria de «peligrosa, irresponsable, inaceptable y basada en prejuicios» 7.

La CUP y ERC nunca dieron una explicación satisfactoria de por qué habían investido una persona de un perfil tan fundamentalista, y se limitaron a señalar y asediar en las redes sociales a las pocas voces progresistas que lo criticamos. En su relato maniqueo, el extremismo de derechas o la xenofobia eran algo estrictamente españolista; en aquellos tiempos todavía eran incapaces de detectar el fascismo si se ponía una barretina.

En su relato maniqueo, el extremismo de derechas o la xenofobia eran algo estrictamente españolista; en aquellos tiempos todavía eran incapaces de detectar el fascismo si se ponía una barretina

Precisamente, hablando de campañas de linchamiento en la red, cuando Sílvia Orriols me señaló hace poco en X (antiguo Twitter), publicando mi nombre y foto para que centenares de usuarios me insultaran y amenazaran, no me vino de nuevo. Este tipo de cacerías de brujas y herejes son una tradición fuertemente arraigada en el procesismo que, por desgracia, sufro de manera periódica desde el 2015. Incluso he llegado a tener cuentas parodia dedicadas en exclusiva a asediarme y, sin ir mucho más lejos, este verano un exregidor de JxC en Manresa publicó el lugar donde mi familia y yo estábamos pasando las vacaciones. Merece la pena recordar que soy un simple trabajador precario que nunca ha cobrado ni un céntimo de la política ni de ninguna institución pública. Sin duda las redes sociales, en manos de grandes corporaciones aliadas con la ultraderecha americana, han contribuido enormemente a la polarización social, la divulgación de noticias falsas, la propagación de discursos de odio o la creación de ejércitos de bots que pueden condicionar en buena parte la opinión pública.

Para entender el auge de Aliança Catalana no podemos obviar el papel de los medios de comunicación nacionalistas en la difusión de su proclama de odio, muy especialmente la cadena de televisión 8TV 8. Desde marzo de 2021, esta emisora fue vendida por el Grupo Godó al empresario italiano Nicola Pedrazzoli y a su socio Borja García Nieto, miembro del alta burguesía catalana y del Círculo Ecuestre, con la finalidad explícita de crear una «Intereconomía Independentista». 8TV convirtió a Orriols, que entonces era una simple regidora en la oposición de un municipio de 10.000 habitantes, en su tertuliana estrella e invitada habitual en los programas de debate CatOpina y El fax de 8TV, entonces presentado por Eduard Pujol, exdiputado en el Parlament y actualmente senador por JxC.

También hay que mencionar la progresiva normalización con la que miembros de AC han participado en actos y actividades de la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Muy polémica fue la participación de integrantes de Aliança en un debate en Sabadell el 2024, que acabó cancelado por orden del Secretariado Nacional. Aun así, Sílvia Orriols, ya como conocida dirigente ultraderechista, ha participado sin ningún problema en las manifestaciones de la ANC por la Diada de 2023, 2024 y 2025. El presidente de la ANC, Lluís Llach, a pesar de que manifestó su distancia ideológica con Orriols, le dio la bienvenida al acto 9.

Es necesario poner en evidencia el viraje radical en el discurso sobre la inmigración de JxC y ERC. Muy lejos queda lo «Volem acollir» de cuando el Gobierno Puigdemont se ofreció para recibir 4.500 refugiados sirios. Ante la reciente crisis migratoria en Ceuta, Míriam Nogueras (JxC) ha amenazado con no apoyar ninguna medida del Gobierno central si llegaban a Cataluña menores no acompañados, y Oriol Junqueras (ERC) ha advertido de que Cataluña no puede acoger infinitamente. De este modo se da centralidad y se normaliza el discurso xenófobo, otorgando legitimidad al relato de odio de la ultraderecha, con quien los partidos democráticos nunca podrán rivalizar en radicalidad ni en la dureza de sus medidas.

Es necesario poner en evidencia el viraje radical en el discurso sobre la inmigración de JxC y ERC

Finalmente hay que hacer mención al contexto: a comienzos de la década de 2020 nos encontramos con que el fin del Procés coincide en el tiempo con el auge de una nueva oleada de extrema derecha populista a escala mundial, con un discurso xenófobo y muy especialmente islamófobo. En el mismo momento en que Trump vuelve al poder y surgen nuevos liderazgos de extrema derecha femeninos como Meloni en Italia o Alice Weidel en Alemania, vemos cómo los partidos que lideraron el Procés siguen encallados con las mismas figuras (Puigdemont y Junqueras), incapaces de dar respuesta a la frustración de sus propias bases cuando se preguntan por qué no se consiguió absolutamente nada después del 1-O, por no mencionar la imposibilidad de generar una nueva hoja de ruta verosímil de cara a una futura República Catalana

Es aquí cuando aparece Orriols, alguien que en sus primeros artículos ya confesaba que nunca ha creído en una vía democrática hacia la independencia 10 y cuyo proyecto pasa por abocarnos a una confrontación étnica que acabe con el consenso de la «Cataluña, un solo pueblo» y el reconocimiento de los «otros catalanes» de Candel. Para conseguir un Estado, ella cree que primero hay que purificar la Nación y eliminar a los «no-catalanes» que residen en el territorio 11.

En conclusión, Aliança Catalana es el hijo bastardo no deseado del Procés, el cual aparece al final del largo camino que recorre el independentismo desde un catalanismo democrático, ilustrado e integrador hasta el surgimiento de un etnicismo populista, identitario y excluyente, mucho más preocupado por los supuestos peligros que comporta la inmigración que por ilusionar a la población con la llegada inminente de un nuevo estado.

Celebro que recientemente tanto la CUP como ERC y JxC hayan entendido —¡por fin!— el peligro que supone Aliança Catalana, y que sus declaraciones dejen de minimizar la amenaza del fascismo independentista y hagan actos y manifestaciones para confrontarlo. Es su responsabilidad, pues Sílvia Orriols es el Frankenstein fruto de sus experimentos nacionalpopulistas fallados durante una década; la criatura que ha tomado vida propia y ahora amenaza a sus creadores. Ahora bien, mientras no haya una profunda autocrítica de los errores del procesismo que han llevado al éxito de Aliança y se siga pensando que todo es fruto de una coyuntura internacional pasajera, de poco servirán las movilizaciones. Y en algún momento los partidos nacionalistas democráticos tendrán que resolver el dilema de si prefieren aliarse con la izquierda no nacionalista para cerrar el paso al fascismo o si prefieren reeditar frentes nacionales por la independencia, esta vez dando cabida, o quien sabe si el liderazgo, a Orriols.

Notas

1: Aunque Sílvia Orriols ha intentado borrar cualquier rastro de aquellos boletines, se pueden leer copias de los artículos en los archivos de Internet en Wayback Machine.

2: Reportaje sobre los orígenes de Sílvia Orriols en El Crític.

3: Para la desautorización de la Eurocámara sobre el eurodiputado italiano Mario Borghezio (Lega Nord), véase la nota de prensa del Parlamento Europeo en La Vanguardia (05/10/2017).

4: «Desmuntant el mite dels colons franquistes» en Catalunya Plural.

5: Radiografía dun homenatge dretà als germans Badia

6: «Els 18 articles més polèmics del nou president Quim Torra» en El Crític.

7: Posicionamento sobre la polémica acerca del Sr. Joaquim Torra en SOS Racisme.

8: L’efecte Orriols: Com els mitjans han blanquejat l’extrema dreta

9: El món a RAC1: «Lluís Llach sobre Aliança Catalana»

10: «La consulta de la vergonya» en el blog de Intrensigents de Catalunya

11:«La tàctica de la immigració» en el blog de Intrensigents de Catalunya

Aliança Catalana política Procés
Roger Molinas
Roger Molinas

Antifeixisme/antinacionalisme, Ecosocialisme, Federalisme, L(G)BTIQ+, Arqueologia i Cultura (Él/Ell).

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