Jaume Collboni, primer teniente de alcalde de Barcelona, ha notificado un primer paquete de medidas fiscales para hacer frente a la crisis del Coronavirus. Collboni, que ha realizado la rueda de prensa desde su domicilio, ha comunicado que se harán excepciones y aplazamientos de los pagos de los tributos municipales a las empresas y al conjunto de la población para «garantizar la liquidez de las empresas y que el pago de las responsabilidades tributarias no sean un impedimento para nadie».
Estas excepciones se podrán alcanzar, previa solicitud, a través de una oficina tributaria especial del Instituto de Hacienda Municipal. Del mismo modo, Collboni ha anunciado que no se cobrará la recogida de residuos industriales y las tasas de las terrazas se devolverán a los establecimientos que no la hayan podido ejercer. También se retrasará el cobro de la tasa turística hasta septiembre, tal y como anunció el Consejero de Economía, Pere Aragonés, la pasada semana.
El Ayuntamiento de Barcelona también asegura que trabajará para mantener los contratos con sus proveedores y se garantiza la contratación futura, «compensando los servicios que no hayan podido prestarse». Todo ello, sin embargo, con la condición de que las empresas mantengan la contratación y no haya regulaciones de empleo no acordadas, según ha alertado Collboni.
«Barcelona estará al lado de la gente que lo está pasando especialmente mal», afirmó el teniente de alcalde, en relación a las pequeñas empresas que «deben bajar persianas y ven que no entra dinero», ha apuntado Collboni, quien afirma que la intención del consistorio es que «no cierre ninguna empresa ni haya ningún despido».
Dirigiéndose a España, Collboni ha pedido que se garanticen las competencias del Ayuntamiento para destinar los superávits del consistorio a «luchar contra la pandemia e intensificar los servicios de los sectores sociales y de la pequeña economía de la ciudad».
123 denuncias en Barcelona
El teniente de alcalde en seguridad, Albert Batlle, informó que durante el Estado de Alarma hay 1.700 agentes de la Guardia Urbana y 100 bomberos y personal de Protección Civil para que «se cumplan las medidas de confinamiento». En este sentido, durante el primer día de vigencia del Real Decreto se realizaron en Barcelona 3 actas de inspección, 250 avisos a locales comerciales. En cuanto a particulares, Batlle ha informado que se han realizado 2.000 avisos y 123 denuncias por no cumplir el confinamiento.
Del mismo modo, se ha informado que no habrá sanciones en la zona verde ni azul de aparcamientos de la ciudad, para que «no haya desplazamientos de vehículos». En este sentido, Batlle ha hecho un llamamiento a limitar la movilidad laboral no relacionada a ámbitos esenciales. Del mismo modo se ha expresado la concejala de Salud, Gemma Tarafa, quien ha recordado que sólo los trabajadores que «cuidan de la ciudad pueden salir a trabajar».
Sobre las becas comedor, Tarafa ha confirmado que se está trabajando conjuntamente con La Caixa y la Generalitat para garantizar que, a pesar del cierre de las escuelas, las familias que lo necesitaran puedan disponer del dinero destinado a la alimentación de los niños . Así, en un periodo de «dos o tres días» se facilitará una tarjeta monedero para abonar el dinero equivalente a las becas para la compra de alimentos.

