Un 25% de la población mundial no tendrá acceso a una vacuna contra la Covid-19 hasta el año 2022. Así lo indica un estudio de la Universidad Johns Hopkins publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ). El estudio analiza los compromisos de compra antes de la comercialización de las vacunas y proporciona una visión general de cómo los países con ingresos elevados se han asegurado el suministro futuro de vacunas contra la Covid-19, pero como el acceso del resto del mundo resulta «incierto». Según los autores, «varios países han priorizado asegurar dosis de vacuna para cubrir sus propias poblaciones, incluso cuando la necesidad de responder a la Covid-19 podría ser mayor en otros territorios».
Con más de 54 millones de casos y más de un millón de muertes por enfermedad del coronavirus en todo el mundo, los esfuerzos mundiales para producir vacunas contra la Covid-19 han ganado fuerza. Además de las ya autorizadas, se encuentran en fase de investigación y desarrollo 48 vacunas candidatas que, actualmente, están sometidas a pruebas clínicas y, al menos, otras 164 candidatas se encuentran en fases preclínicas. «Incluso con los niveles de financiación pública sin precedentes y el ritmo acelerado de comercialización de estas vacunas, la demanda mundial superará enormemente la oferta disponible durante este periodo», escriben los autores del estudio.
Por este motivo, durante las últimas semanas, varios países han tomado compromisos de compra de dosis de diversas vacunas contra la Covid-19. En fecha de 15 de noviembre, una minoría de países había reservado 7,48 mil millones de dosis de 13 fabricantes de 48 candidatos a vacunas Covid-19 que se encontraban en la fase de ensayos clínicos.
La mitad de dosis para el 14% de la población mundial
Si se cumplen estos acuerdos de contravenda de dosis entre gobiernos y farmacéuticas, poco más de la mitad de las dosis ya reservadas (un 51%) se destinarán a países con ingresos elevados, que representan tan sólo el 14% de la población mundial. Los países de rentas bajas y medias obtendrán el resto de dosis (la otra 49%), aunque representan el 85% de la población mundial.
Así, por ejemplo, los Estados Unidos han reservado 800 millones de dosis, pero representan una quinta parte de todos los casos de Covid-19 a escala mundial (11,02 millones de casos), mientras que Japón, Australia y Canadá han reservado colectivamente más de mil millones de dosis, pero no representan ni el 1% de Covid-19 casos globales (0,45 millones de casos).
Más del 40% de estos compromisos de compra de vacuna antes del mercado para los países con ingresos elevados dependen del éxito de un candidato, la vacuna AstraZeneca / Universidad de Oxford. Esta candidata de vacuna no sólo tiene el precio más bajo, sino que con una refrigeración tradicional se puede hacer su transporte y almacenamiento. En todo caso, con la ayuda de iniciativas internacionales, países de ingresos bajos y medios también han podido asumir compromisos de compra de la vacuna AstraZeneca / Oxford University. Por el contrario, sólo los países de ingresos medios y altos han sido capaces de adquirir vacunas contra el ARNm, sobre todo de Pfizer / BioNTech y Moderna.
Alianzas y transparencia para un reparto equitativo
La Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaron hace unos meses la iniciativa COVAX. Esta propuesta trabaja para la colaboración entre países para garantizar un acceso equitativo mundial a las vacunas contra la Covid-19. Los Estados Unidos y Rusia decidieron no participar en COVAX, aunque en estos dos países se encuentran las compañías responsables de varias vacunas contra la Covid-19.
Aunque está abierto a todos los países, COVAX ofrece esencialmente un instrumento importante para financiar dosis de vacuna Covid-19 para 92 países de renta baja y media con el apoyo de la comunidad internacional. El objetivo de COVAX es suministrar al menos dos mil millones de dosis de vacunas Covid-19 a finales de 2021 y, hasta el momento, se han movilizado 1,65 mil millones de euros para apoyar este compromiso.
En total, según señala el estudio, en el mundo hay unos 3.700 millones de adultos dispuestos a recibir la vacuna contra la Covid-19. Esta cifra subraya la importancia de un reparto equitativo y de diseñar estrategias justas para que la vacuna pueda llegar a todas las personas. En este sentido, los autores del estudio publicado en BMJ señalan que el acceso de los países de rentas bajas a las vacunas dependerá, en parte, «de cómo los países ricos comparten sus adquisiciones y de si los Estados Unidos y Rusia participan en esfuerzos coordinados globalmente».
Los expertos señalan que es necesario que tanto gobiernos como fabricantes garanticen «una asignación equitativa de las vacunas Covid–19 a través de una mayor transparencia y responsabilidad sobre estos acuerdos«. Piden, concretamente, una «mayor transparencia sobre los acuerdos de los fabricantes, así como sobre los costes subyacentes en investigación y desarrollo, la financiación del sector público para los candidatos a la vacuna Covid–19 y los acuerdos de precios«.

