La marcha blanca ha tenido su punto de inicio a las 10h en la Plaza Sant Jaume, donde los médicos y facultativos han hecho oír su voz, para después poner rumbo y dirección al Parlament, donde a las 12h ha comenzado una reivindicación muy visual y sonora. Los decibelios de los gritos y silbidos de los profesionales hacen imposible que desde dentro del edificio no se escuchara el bullicio, algunos políticos -con cuentagotas- han salido a realizar acto de presencia y mostrar respeto a los manifestantes. El parque de la Ciutadella ha quedado teñido de blanco cuando los facultativos han representado su punto de no retorno haciendo una plantada de batas blancas, levantándolas por el aire y arrojándolas delante del Parlament.
Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya, ha sido de nuevo el encargado de hablar ante los compañeros reunidos, y ha alentado a la multitud con firmeza además de reclamar movimientos políticos: “ahora ya deben tener claro que estamos cabreados y cohesionados. Necesitamos soluciones ya, no se puede demorar ni un minuto más. Bien haría el gobierno y el Departamento de Salud al atender las reivindicaciones médicas, porque la crisis de demografía es médica. Tienen que sentarse con los representantes legítimos de los facultativos de este país y aportar soluciones específicas”, reclama Lleonart ante el Parlament.

Reforzar la Atención Primaria como garantía de calidad
Como declaraba hace tan sólo unos días el portavoz de la Mesa Sindical de Sanidad, Xavier Tarragón, el presupuesto está destinado un 17’9% en Atención Primaria y reclaman que llegue hasta el 25%. La precaria situación de la Atención Primaria genera un efecto mariposa e incentiva el colapso de las urgencias hospitalarias.
“Venir a plantar las batas en el Parlament es simbólico porque al final las políticas para la salud son las que deben cambiar. La ciudadanía ve que existe un problema, son los primeros afectados por este colapso. Son los partidos políticos quienes muchas veces no cumplen, hay acuerdos de huelgas anteriores que no se están llevando a cabo”, explica una médica del CAP de la Pau que se manifiesta con un compañero del Hospital de Figueres. «Debemos mantener la huelga porque un día no es suficiente, no tendrá repercusión real sobre las políticas, debemos ser firmes y venir a las manifestaciones para paliar los asuntos transversales que son insostenibles», añade el profesional de servicios hospitalarios.
Venir a plantar las batas en el Parlamento es simbólico porque al final las políticas para la salud son las que deben cambiar
«Necesitamos soluciones específicas, también trabajamos las generales, pero hay que atender a la concreción», declara Xavier Lleonart. Precisamente las idiosincrasias de los diferentes facultativos y sus contextos, hacen de las protestas una mezcla de reclamaciones que deben responder a las necesidades de cada parte del colectivo médico. Dos médicos del CAP de Sant Martí hablan de cómo el sesgo de clase también les afecta: “trabajamos en un barrio con un nivel socioeconómico medio-bajo y muy envejecido, de hecho es el distrito más envejecido. La gente no tiene mutuas, la presión es insostenible”. Además explican cómo su cartera de servicios ha ido aumentando, pero sus condiciones han ido en detrimento: “hacemos infiltraciones, hacemos ecografías, atendemos psiquiátricamente, atendemos a los residentes… nos cargamos de mucho trabajo por el mismo sueldo y horas y por dar no nos dan ni las gracias. Llevo 25 años allí y todo va a peor”, detalla uno de los médicos. La compañera añade cómo les afecta la falta de suplentes y cómo han normalizado cosas que no deberían ser normales, como el hecho de atender a pacientes por visita telefónica fuera de horario laboral.

“Los especialistas, que se supone que son nuestro apoyo al CAP, también hacen fallida, tienen también sus problemas. Cada día es una guerra para poder sacar el servicio adelante”, declaran, y es por este motivo que como dicen, han tenido que aprender a hacer cosas que no les corresponden, como el caso de las ecografías. Actualmente, en su CAP, una ecografía vía radiólogo tiene una lista de espera de un año. “Incluso acabamos tensos entre nosotros porque este estrés no ayuda nada y acabamos pagándolo entre nosotros. Tenemos ocho especialidades que nos vienen del Hospital del Mar una vez a la semana. No hay un árbitro que diga: esto toca en Atención Primaria o en el especialista, y con estas condiciones muchas veces acabamos asumiendo una parte que no nos toca y genera una crispación que en realidad se culpa de la falta de inversión”, concluyen .
Cada día es una guerra para poder sacar el servicio adelante
Pediatras en peligro de extinción
Algunas pancartas dejan ver reclamaciones específicas de facultativos: odontólogos, anestesistas… todos juntos por un clamor unitario. «Los pediatras están en peligro de extinción», dice una de ellas. Las cifras dan la razón, y es que Metges de Catalunya denunciaba a finales del 2022 que la jubilación prevista de 128 pediatras en los próximos cinco años genera una crisis porque no hay previsión de sustitución. En la misma línea se pronunciaba La Asociación Española de Pediatría ( AEP ), que coincidía en los malos presagios y alertaba de que “alrededor de dos millones de niños y adolescentes del Estado no son atendidos por pediatras, puesto que no hay suficientes especialistas en salud infantil, sobre todo en los centros de atención primaria”, según recoge Metges de Catalunya.

“Faltan pediatras a todos lados, quienes se gradúan evidentemente se marchan a trabajar al extranjero porque la propuesta de condiciones de aquí no es ni mucho menos atractiva. Mucho trabajo y muy mal pagado”, explica una especialista infantil del CAP de Sant Joan Despí. Se está manifestando con un compañero, también pediatra, del CAP de Molins de Rei, que cuenta como evidentemente no se puede atender a un niño en cinco minutos: “acabamos prácticamente echando a los pacientes y no hemos estudiado para ello”, dice indignado. “Tú comparas la nómina de un pediatra de Atención Primaria con uno que trabaje para la privada o para una mutua, lo que les permite trabajar en varios sitios, pues la comparación para la carga de trabajo y el horario… ”, añade sin ánimo de terminar la frase. “Nos dicen hacer doblajes, pero no están bien pagados y en el ámbito de conciliación familiar no sale a cuenta, si tienes que pagar canguro por los niños, otros temas… no salen los números, además, es agotador. Si en una jornada laboral ves a 40/50 niños y tienes que duplicarla… no hay ninguno que lo aguante”, explica la médica del CAP de Sant Joan Despí.
Acabamos prácticamente echando a los pacientes y no hemos estudiado para ello
Las protestas continúan
Metges de Catalunya pretende mantener la protesta siempre que no existan soluciones políticas. La previsión es para los días 1, 2 y 3 de febrero. Durante estos tres días, hay convocados paros el 1 de febrero, en los hospitales de 8 a 11 horas y de 17 a 20 horas, y en los centros de atención primaria de 11 a 14 horas y de 17 a 20 horas. El 2 de febrero, será de 8 de la mañana a medianoche tanto en los hospitales como en los CAP, y el 3 de febrero repetirán los horarios del día 1.

