Las Barcelonas son un cuerpo que jamás se cierra al poder encontrarse siempre más información. Toca clausurar la serie de La Jota con un recorrido por su homónima calle. Quizá dejaré en el tintero algunos hallazgos, y siento de verdad no haber dedicado casi atención a una calle como Vèlia, de nombre regionalista muy del gusto de la dictadura de Primo de Rivera y configurada más durante el segundo franquismo, salvo excepciones como su número 13, por ahora de autor desconocido. La calle de La Jota explica su formación mediante sus edificios. Al caminarlo tantas veces he conseguido estructurarlo en…
Autor: Jordi Corominas i Julián
Hace muchos años, todo lo anterior a la Pandemia huele a Historia Antigua, un alumno de un grupo de paseos me recitaba cada dos por tres que Gràcia tiene cuatro mercados: La Abacería, el de la Estrella, la Libertad y el de Lesseps. A lo largo de los últimos meses, los dos primeros del póker suscitan titulares con relativa facilidad. El de la Estrella se reforma en sintonía con Pi i Margall, ambos conectados desde hace décadas. Sin embargo, la polémica ha saltado por la pretensión municipal de trasladarlo als Jardins del Baix Guinardó, lo que, entre otras cosas, constituye…
Una vez, en XantesllamadoTwitter, el poeta Josep Pedrals dio una muy buena definición de las Barcelonas: estudiar la ciudad casa por casa, milímetro a milímetro, como hicimos en la pasada entrega con el tramo de la calle de La Jota comprendido entre la Meridiana y Pardo. Este modo es el único válido para reconstruir la historia condal y así prescindir del relato oficial, desaconsejable al nunca preocuparse por todos aquellos anónimos que, con su esfuerzo, dieron a los barrios una impronta única en toda Europa, pues es difícil encontrar tanta pluralidad morfológica en otros lugares, y eso, algo silenciado por…
El barrio del Guinardó es tan inmenso que, durante mucho tiempo, las autoridades municipales hicieron con él de todo menos bueno, cobijados en el anonimato de ese plácido lugar de la periferia, denso, muy poblado y siempre en los mentideros de las oportunidades inmobiliarias, ideal al estar lejos y cerca del centro, bien envuelto en una gloriosa tranquilidad. Su extensión puede impedir hasta cierto punto crear un tejido vecinal sólido e identitario porque tiene algo de barriada federal, bien compartimentada en todos sus ángulos. Ello puede deberse a cómo durante muchos siglos su ambiente fue rural, con las masías alzadas…
Desde aquí os confesaré una duda existencial cuando alcanzas la cima de un recorrido. Desde el pasaje de la Esperança sería muy sencillo subir por Virrei Amat y adentrarme por Vilapicina, pero carece de sentido dedicar una serie a La Jota sin centrarnos, al menos durante un par de entregas, en la homónima calle, una de las perspectivas más bellas de la periferia y con muchos matices a resaltar. El primero es muy cabal. ¿Cómo una vía larga aunque secundaria puede dar nombre a todo un barrio? La respuesta a la cuestión es muy personal. Desde mi punto de vista…
Uno se percata de la experiencia y la madurez investigativa a partir de muchos aspectos, pero sin duda uno crucial es cuando vuelves a escribir sobre un lugar. En junio de 2019 era otro mundo y servidor afinaba poco a poco el corpus de las Barcelonas. Recuerdo que me hizo mucha ilusión centrar el tiro en el passatge de l’Esperança, sobre todo al estar muy interesado en el fenómeno de las cooperativas de vivienda durante el primer tercio de siglo XX español. Quien quiera datos generales aún puede leer ese texto para informarse. Ahora, mucho más milimétrico en mi cometido,…
Si alguien me reprendiera por repeticiones en esta serie dedicada al barrio de La Jota lo tendría muy fácil. La primera iría sobre cómo he insistido en las dos damas clave desde sus respectivas fincas, la Marquesa de Castellbell, en Can Sitjà, y María Ángeles Puig España, en Can Carrigó. La segunda cantinela se enlazaría con la tercera. Como bien es sabido, la calle Escòcia no pudo completar su lógica secuencial hasta inicios de los años sesenta, cuando al fin se derribó el Mas Garrigó, tras la expulsión de los campesinos Campmany a manos del heredero, el cineasta Delmir de…
El distrito de Horta-Guinardó es inmenso, buena prueba de cómo sería necesario cambiar la división administrativa de Barcelona para dar poder a la unidad barrio, bien de forma individual, bien en concentraciones de territorio más harmónicas y, por lo tanto, más gobernables desde una identidad afín y la cercanía. Dentro de este conglomerado existen dos Guinardós. El primero, cuyo nombre proviene del mítico torrent de la Guineu, es enorme, y como es comprensible presenta distintas problemáticas, en el léxico de la serie heridas abiertas. Sin embargo, empezaremos con el patito feo, muy paseado en estas páginas y de regreso ante…
En algunas ocasiones suelo repasar el paseo el mismo día en que escribo las Barcelonas, como, sin ir más lejos, hoy por la mañana. Desde el Guinardó he bajado hasta la vieja carretera de Horta en su tramo de la calle de la Garrotxa y luego, tras adentrarme por els Indians, he seguido Concepción Arenal, el antiguo camino de Barcelona a Sant Andreu, hasta la Meridiana, penúltimo hito antes del inicio de Escòcia, protagonista de los siguientes párrafos. Tras descubrir misterios de panaderos, Masdéu Puigdemasa y una dama quizá heroica debía respirar un poco y otear el horizonte de esta…
Sin redundar en los paseos es más bien complicado conocer la Ciudad. Por eso en mis elecciones diarias al caminar hay una mezcla de devoción, placer y exigencia. Esta última tiene múltiples aspectos, pero a la hora de escoger supone la repetición de itinerarios, si bien siempre son distintos. El pasado lunes me levanté con ganas de visitar la Font d’en Fargues. Esto ya comporta una explicación. El barrio recibe el nombre de una fuente en su cima simbólica desde una doble perspectiva. Su coronación era la del proyecto de ciudad jardín entre fincas surgidas por las cooperativas y otras…
