«Este agujero que ves en la pantalla, es la vía por donde se filtran todos los mensajes que corren por las redes sociales. Los mensajes malos que se encuentran por Internet hacen que la gente no sea feliz. Para ello se ha creado el equipo MIST que tiene la misión de atrapar estos mensajes y desactivarlos. Te invitamos a participar con nosotros. ¿Te apuntas? «.
Así arranca la primera pantalla del juego para dispositivos móviles Misión Internet Sin Trolls (MIST), una aplicación que han diseñado 373 alumnos de siete institutos de Barcelona. Su objetivo es dotar a los jugadores de herramientas para desarrollar un pensamiento crítico en las redes sociales, un entorno habitual de los más jóvenes.
La aplicación mezcla un espacio virtual con un agujero que conduce a las redes sociales donde corren unos mensajes que hay que parar si son negativos, y pequeños tiestos para entrenar a los jugadores a detectar mensajes islamófobos, racistas, xenófobos, antisemitas, LGTBIfóbicos o contra el pueblo gitano, entre otros.
Un proceso de creación muy diferente
Durante el curso pasado se realizaron sesiones formativas en los institutos de los diferentes distritos a partir de las cuales los alumnos hacían el diseño del juego. «Primero una formadora enseñaba a los alumnos viñetas de cómic donde ellos tenían que identificar diálogos donde se faltaba al respeto a la diversidad de género o de religión, y después dibujaban formas de expresarse correctamente», explica Mar Coll, tutora del Instituto Pablo Ruiz Picasso de Nou Barris, uno de los centros participantes.
Más adelante, los chicos y chicas hicieron propuestas de misiones, de personajes y de ambientes para el juego, con las que se hizo un dossier. Este llegó a las manos de los desarrolladores de Jocs al segon, que programaron la aplicación, y del ilustrador Xavi Ramiro, quien hizo el diseño gráfico.
«Lo que más me gusta de mi profesión no es tanto dibujar, que también, sino los retos que me plantea», dice Ramiro, «y transformar las ideas de los niños y niñas, sus dibujos, con mi lenguaje gráfico ha sido un reto grande pero muy satisfactorio». El ilustrador explica que los alumnos pensaban el funcionamiento del juego pero también proponían diferentes personajes y fondos que él poco a poco fue seleccionando y adaptando para la pantalla.
«Los niños y niñas tienen mucha imaginación, y como había que incluir muchas ideas diferentes pensé incluirlas dentro de personajes que fueran bocadillos», dice Xavi Ramiro. De esta manera el ilustrador conseguía que los dibujos de muchos alumnos quedaran reflejados en la aplicación pero a la vez que tuvieran una lógica para el juego.

Al inicio de este curso el juego volvió a las escuelas para que pudieran hacer un testeo e introducir mejoras, y ahora ya se puede descargar en las principales plataformas de aplicaciones para móvil.
El proyecto ha hecho que los alumnos trabajaran, por un lado, aspectos de aprendizaje de procesos creativos y tecnológicos y, por otro, el pensamiento crítico para luchar contra los mensajes de odio en las redes sociales que los jóvenes pueden encontrar a su vida cotidiana.
«Los chicos son usuarios de la tecnología y participar en el diseño les motivó mucho. Hacía que las pruebas que proponían para ellos tuvieran significación», explica María José Miranda, subdirectora de la escuela Virolai, centro que también participaron en el proyecto.
MIST se enmarca dentro del programa ‘Escuelas por la Igualdad y la Diversidad’ que impulsa el Ayuntamiento de Barcelona y coordina el Consorcio de Educación de Barcelona. También en el cumplimiento de la medida de Gobierno «Barcelona Ciudad de Derechos», que fija como una de las prioridades la lucha contra todo tipo de discriminación cultural, religiosa, racial, funcional, sexual, de género, de identidad o de orientación sexual.

