La nueva planta de baterías que Seat instalará en Sagunto supondrá la creación de tres mil puestos de trabajo con una inversión de siete mil millones. Matías Carnero, presidente del Comité de Empresa de Seat, afirma que esto significa que en la factoría de Catalunya se producirán los coches eléctricos. Y que el 80% de los proveedores también estarán en Catalunya.
La compañía también ha anunciado que en Catalunya se invertirán 3.000 millones para adaptar la planta de Martorell para la fabricación de coches eléctricos. La fábrica se encargará de la construcción de los futuros modelos eléctricos pequeños del Grupo Volkswagen.
Matías Carnero, además de presidente del Comité de Empresa y responsable de UGT en la empresa, es miembro del Consejo de supervisión del Grupo Volkswagen, el máximo órgano de control de la compañía, en el cual, además de los accionistas, participan representantes de los trabajadores, siguiendo el modelo de cogestión alemana.
Sagunto, en la Comunidad Valenciana, ha sido la ciudad escogida para instalar la fábrica de baterías eléctricas del Grupo Volkswagen. Será “la inversión más grande industrial hecha por una única empresa de la historia de España”, según Thomas Schmall, presidente del Consejo de Administración de Seat. El objetivo es empezar a producir baterías el 2026.
Después de una batalla territorial entre Catalunya, Aragón, Extremadura, País Vasco, Galicia y la Comunidad Valenciana para conseguir albergar la fábrica, la multinacional ha escogido Sagunto por el fácil acceso a las instalaciones portuarias y la buena conexión con las plantas de Martorell (Seat) y Pamplona (Volkswagen).
Matías Carnero celebra que “una fábrica así se establezca en España” y recuerda que “Catalunya será la más beneficiada”. A pesar de que no estará aquí “por el retraso de la Generalitat a la hora de presentar un buen proyecto”.
Pero, más allá de las buenas noticias, la electrificación también supondrá una pérdida del 30% de los puestos de trabajo, según reconoce Matías Carnero, quien asegura que “estamos buscando nuevos perfiles profesionales que surgirán en la construcción de los coches eléctricos para que la plantilla se vea lo menos perjudicada posible, a la vez que trabajamos para encontrar una buena salida para los despedidos”.
Para que el coche eléctrico pueda ser el futuro, la multinacional ha pedido al Gobierno de España que agilice las gestiones y las inversiones efectivas para potenciar en la red de carga. Al mismo tiempo, pide a los sindicatos una mayor flexibilidad en los turnos para producir según la disponibilidad de componentes electrónicos.
El 2021, Seat sufrió una disminución del 25% de la producción, con pérdidas de 256,6 millones de euros a causa de la crisis de los semiconductores. Carnero afirma que los trabajadores “se han volcado en la empresa y han hecho un gran esfuerzo de adaptación a las necesidades de producción. Más flexibilidad – concluye – ya no la podemos dar”.
La crisis de Ucrania también ha representado un golpe para el sector automovilístico, afectado ya por la huelga de los transportistas y un nuevo confinamiento en China que agrava, todavía más, la crisis de los semiconductores. Aun así, la nueva inversión de la compañía da un respiro a un sector que aporta el 11% del PIB estatal.

