“¡Uauuu!”. Me voy del estudio reteniendo esta exclamación y la cara de grata sorpresa de Joana al entrar en el estudio de grabación, donde está a punto de grabar la base instrumental de su primer largo de ficción, seguida de la pregunta al Jaume y a Marçal: “¿Hace mucho tiempo que estáis aquí?” Y la respuesta de ambos: “Mmm,… Desde el 93”. Mientras cierro la puerta del estudio me viene a la memoria la covid, sí, la maldita pandemia que dentro de poco hará cinco años que irrumpió en nuestras vidas… Y recuerdo el Cardedeu Fest, el festival que organizamos…
Autor: Anna Boneta Palacín
Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza escribir sobre la jubilación anticipada y el mundo paralelo hecho a medida que se va creando y ampliando a su alrededor, y hasta cuando el sistema podrá aguantar esta realidad. Pero siempre había un motivo u otro que me lo impedía, hasta que hace unos días unas causualidades* me obligaron a ello. Mi relato pretendía ser un clamor, una reivindicación: “No desaprovechen aquella generación que cabalga entre los mal llamados boomers y la desconocida generación X, ese grupo de población que ha bebido del saber hacer de los que les preceden y…
Cierro un libro, El Infinito en un Junco de Irene Vallejo, para abrir otro – en sentido literal- La librera de París de Kerri Maher, pero antes recupero unas páginas del Junco para leer de nuevo estas líneas: (.. .) “Pero la humanidad desafió la soberanía absoluta de la destrucción al inventar la escritura y los libros.” (…) (1) Es sábado y me he permitido, no fer dissabte. Desayuno tranquilamente mientras acabo el libro El Infinito en un Junco que me ha acompañado de manera interrumpida durante casi dos años, cuando en la pandemia (de la cóvid-19) nos intercambiábamos libros con los vecinos. Pep, el vecino de…
Salgo de casa camino hacia el trabajo y me lo encuentro a él. El diario bajo el brazo, andar lento. Se para y me riñe, con tono cordial y amable, como siempre. “No corras, las prisas no son buenas”. De esto ya hace dos años, y sin yo saberlo, era el principio del final. Marcharon, como buenos matemáticos, ordenadamente. Primero él, el veinticuatro de marzo de 2020. Todo empezó sumando su pérdida a los aplausos de las ocho del anochecer, seguido del Ave Maria de Händel. Ella se quedó sola, sin su viejo amante. Cada anochecer acudía a la cita…
“… Joan Manuel, guitarra en mano, empieza a hacer sonar unos acordes de su canción: Els Vells Amants, y la saluda a ella, que está justo detrás de la ventana, y ella le lanza un beso…” Éste es un fragmento del artículo El carrer dels Vells Amants, escrito en plena pandemia en esta calle del barrio de Vallcarca, en Barcelona, cuando los aplausos de las ocho y las ausencias, la del vell amant y casi un año después, su amada, nos unieron, y los vecinos “con nombre” pasaron a llamarse por el nombre de pila. El recuerdo de ese momento…
«Simplemente me he limitado a leer mucho, digerirlo bien y explicarlo». Así es como lo resume Arcadi Oliveres, cuando se le pide mirar atrás, en una entrevista en el diari Ara. No sé cómo explicar con cuatro líneas quién es Arcadi Oliveres, ni si soy yo alguien para hacerlo. Me limitaré a escribir quién y qué supone él para mí. Empiezo con «Voces de Gratitud», el homenaje a Arcadi Oliveres, celebrado el sábado 6 de marzo, en la Plaza Cirici Pellicer del barrio de Sarrià de Barcelona, también llamada Plaza de los Capuchinos. La fecha coincidía con el 55 aniversario…
Hace pocos días nos ha dejado una mujer sabia, de memoria extraordinaria, y de una fragilidad corpórea, como de cristal. Nos deja casi un año después que su marido, su Vell Amant, en Josep Vaquer. Nuestros queridos matemáticos, una pareja de sabios ancianos, que cuando eran jóvenes se cantaban la canción Els Vell Amants, reconociéndose en ella para cuando fueran mayores. Canción que Joan, guitarra en mano, desde la casa de enfrente, le cantaba a ella, ahora hace un año… y Mercè tras la ventana, le lanzaba un beso. Pero Mercè no es la única que nos ha dejado últimamente… en los meses de noviembre y diciembre, en Tremp, en el Pallars Jussà,…
…»Y que la memoria no nos traicione», lee Lluna, al poco de empezar el documental Maragall i la Lluna, un retrato íntimo y universal, humano, contradictorio, vitalista e impresionante de Pasqual Maragall, según la sinopsis del mismo documental. Esta frase es un extracto de la carta que Pasqual Maragall envió a la Lluna Pindado Merino cuando ésta tenía 8 años y hacía poco que, el entonces alcalde y artífice de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, había estado viviendo unos días en su casa, en el barrio de Roquetes. Al oír estas palabras mientras se rodaba esta secuencia, ya entonces…
Hace ya más de dos meses desde que nos confinaron, y esta es la tercera vez que escribo en confinamiento. Tal vez será la última «de esta saga», ya que parece que el temporal amaina… Durante más de dos meses, día tras día hemos hablado, hemos reído, nos hemos emocionado, hemos realizado compras de producto de proximidad conjuntamente, hemos compartido recetas, libros, hemos sabido de los nietos, los padres, e hijos, y nos hemos arreglado para salir al balcón, porque ha pasado a ser una cita obligada, casi un ritual, y los vecinos «con nombre» se han convertido en anónimos.…
Cada día a las 8 de la tarde salimos todos a aplaudir. Hubo un primer día, y no recuerdo qué número del mes de marzo era, pero eso ya hace casi un mes y medio. Los primeros aplausos tenían fuerza y convencimiento, pero a la vez un punto de timidez y, podríamos decir, inexperiencia. Te saludas con los vecinos de al lado, de los que nos separa un murete, hace años que nos conocemos, y al terminar comentamos: “Quién nos lo iba a decir”. Te acercas a la barandilla que da a la calle y haciendo un gesto con la…
