Tras la pausa pandémica, el negocio turístico sin control se ha desatado, y sus consecuencias graves y perjudiciales están encendiendo por doquier los ánimos de la ciudadanía local. Lo evidencia el hecho de que en los últimos meses ha habido protestas importantes contra la depredación y especulación de este sector económico en diversas regiones y ciudades del Estado, como Canarias, Baleares, Cantabria, San Sebastián, Madrid, Granada, Cádiz o Málaga; y en el horizonte cercano se divisan nuevas manifestaciones en Baleares (una vez más) y, por supuesto, también en Cataluña. El próximo 6 de julio, en Barcelona y Girona están convocadas…
