Estos días, la tonada en Baleares suena conocida. La presidencia de la popular Marga Prohens al frente del Govern no habría sido posible sin la abstención de los ultraconservadores de VOX, y el precio que se ha pagado no será bajo. Incluye cesiones al ideario ‘ultra’ en todas las áreas, y especialmente en lo que respecta a la lengua y a la cultura propias. Les compra el mantra de que en las islas existe una pretendida imposición del catalán y una exclusión de los hablantes del castellano. En el acuerdo entre ambas formaciones se señala a la Oficina de Defensa…
