La XIV legislatura catalana empezaba con fuertes expectativas: parecía que, por fin, se podría contar con un período de cuatro años de gobernanza. Cabe recordar que, en su inicio, en la primavera de 2021, apenas empezábamos a restablecernos del duro golpe para toda la sociedad, y también para las relaciones de cooperación internacional, que supuso la COVID-19. Divisábamos la salida de la pesadilla de la pandemia y nos disponíamos a rehacer los vínculos con nuestras socias del Sur Global. Era también el momento de consolidar la política pública de cooperación como herramienta del todo necesaria e imprescindible, aunque sabemos que…
