Hace años que la sombra de una ‘macro-guitarra’ se cierne sobre Vila-seca y Salou. Un instrumento gigantesco de más de 30 plantas y 600 habitaciones. Un hotel que coronaría un complejo de 700.000 metros cuadrados que contaría con otro hotel más, un casino, un centro comercial, un recinto para 15.000 personas y una mega piscina de 6.000 metros cuadrados. Esta era la versión reducida que propuso la empresa norteamericana Hard Rock. La primera opción, que data de 2012 y tenía reminiscencias del frustrado Eurovegas que se proyectó en Madrid, contemplaba hasta seis parques temáticos que replicaban, por seis, esta infraestructura.…
