Espanya necessita una comissió de la veritat per oficialitzar les causes, desenvolupament, abusos, crims i conseqüències de la Guerra Civil i la posterior dictadura. I aplicar, de forma urgent i sistemàtica, un pla d’obertura de fosses de víctimes de la Guerra Civil i el franquisme
Autor: Andreu Caralt
España necesita una comisión de la verdad para oficializar las causas, desarrollo, abusos crímenes y consecuencias de la Guerra Civil y la posterior dictadura. Y aplicar, de forma urgente y sistemática, un plan de apertura de fosas de víctumas de la Guerra Civil y el franquismo
La zona quemada y su entorno acumulan décadas de pérdida de población. Para evitar nuevos grandes incendios, el desarrollo del sector primario es clave, pero el sector arrastra problemas estructurales. Hay pocos campesinos y ramaderos y todavñia menos los que son jóvenes
Colau supone un gesto contra la política de bloques más coherente con el ‘tenemos que hablar’ de Junqueras a Sánchez. ¡Menuda paradoja! No sé cómo terminará el embrollo, pero si Colau sale elegida alcaldesa, no será una mala noticia para quienes pretenden buscar una salida política a la crisis catalana.
El que lo tiene más difícil, por el momento, es Ernest Maragall. Carece de argumentos para negarse a encabezar el tripartito que le propone Ada Colau. Dependerá supongo del programa. Nadie habla del programa. ¿Acaso depende de las elecciones autonómicas, que están a la vuelta de la esquina?
Claro que hay necesidad de una nueva izquierda. Pero con una estrategia que permita sumar. Y sin experimentos. Sabe mal por Ada Colau y Manuela Carmena. Ambas merecían una segunda oportunidad, y si nada lo remedia no la tendrán
Si uno ha visto firmar las paces más imposibles, y cuajar las alianzas más impensables, ¿por qué no va a ser posible que Junqueras le dé la mano a Sánchez? Pero cuando los dos contendientes se sienten vencedores, la paz no suele ser fácil. Esta es otra de las enseñanzas de la historia política
Amb el veto a Miquel Iceta com a senador, ERC busca acontentar la parròquia i competir amb Puigdemont i l’ANC. Que el líder del PSC no sigui president del Senat és un nou disbarat en la interminable cadena d’errors del Procés
Esquerra amaga con no votar a Iceta como senador para protestar por el ninguneo al que Sánchez le ha sometido tras las elecciones. Lógico. Si es esto, entra dentro de la medición de fuerzas que precede toda negociación. Si es esto. Si es otra cosa, la cronificación del conflicto está servida. No lo creo. El discurso de Junqueras de los últimos meses no va en esta dirección.
Para Puigdemont ya nada será como antes del 28 de abril. Y no sólo por los resultados, sino por la fotografía de la sociedad española que emerge de las urnas, contraria a la que pinta desde Waterloo
