El largo camino de Esquerra Republicana de Catalunya hacia la hegemonía cultural, política, y con posibilidad de verificación electoral y todo, puede animar a las comparaciones históricas. Ejercicio que puede ser de utilidad no para recalcar las diferencias entre la ERC del siglo XXI y la de Macià y Companys sino para entrever lo que llevó a una formación fundada menos de un mes antes de las elecciones municipales de 1931 a una absoluta victoria para el conjunto del país. La victoria de Esquerra Republicana, noventa años después de la victoria de Macià, representa el legado de un partido que…
