Yo no quería ser enfermera, pero después de 35 años de ejercicio profesional puedo decir que no podría haber elegido nada mejor para dedicarme. El mundo visto a través de los ojos de una enfermera es distinto, y esta mirada diferente te posiciona de manera particular en la sociedad, porque formamos parte de la historia de vida de las personas. Todo el mundo tendrá contacto con una enfermera en algún momento a lo largo de su vida. Cuando hablo de ser enfermera hablo de estar al lado del vulnerable y del sufrimiento, pero sobre todo hablo de reivindicar la alegría…
