Voy a sentarme en el banco que hace esquina con Via Augusta y la calle Margenat como hago cada martes y jueves. Me siento como siempre y pongo play a Pau Vallvé a todo volumen. Hoy no me he llevado Elvira Sastre para completar el poco tiempo de descanso del que dispongo. Hoy me conformo en sentarme y observar. Veo decenas de personas que caminan arriba y abajo sin prestar atención al entorno; abuelas y abuelos que recogen los niños de la escuela; grupos de jóvenes charlatanes; señoras y señores que salen del trabajo… Me concentro en cada movimiento, en…
