Este mes de julio comenzó con la manifestación de unas 20.000 personas por las calles de Ciutat Vella bajo el lema ¡Basta! Pongamos límites al turismo para denunciar los impactos negativos que provoca la industria turística sobre la población y el territorio y que acentúan la crisis medioambiental, las desigualdades sociales, el problema de acceso a la vivienda, la sobresaturación del espacio público… provocando la pérdida de calidad de vida de las personas que vivimos y trabajamos en Barcelona y, en especial, en Ciutat Vella. Estamos ante una amenaza que pone en riesgo la Barcelona donde vivimos y donde queremos…
