Si yo me declaro feminista y tú también, aunque para mí el feminismo sea un compromiso ideológico y vital y para ti un simple ‘postureo’, estamos construyendo una especie de feminismo de moda, superficial y aparente que impide profundizar en su trascendencia
Autor: Elena Simón
Un año más la Navidad nos trae una campaña cargada de sexismo, cuando no de machismo, en sus propuestas para niñas, niños y jóvenes. Muy chocante en un momento como el actual, en el siglo XXI, de plena lucha de las mujeres por la igualdad
El principio de Igualdad no interesa lo más mínimo a quienes disfrutan del poder, aunque éste sea nimio. Por ello no es de recibo que la igualdad siga sin aprenderse en la escuela
La cultura de la violación no apela al deseo sexual masculino irresistible, sino que engarza con las relaciones desiguales de poder entre los sexos. Y ello no está erradicado, ni mucho menos
Es urgente propugnar una educación sexual acorde a nuestros tiempos, en todos los niveles educativos y bien adaptada a las expectativas de la gente pequeña y joven.
Las mujeres estamos aún en el primer estadío de la democracia: el del derecho al voto, a la voz y a la representación política, pero muy lejos de la influencia y el prestigio necesarios para que las propuestas propias, en las que la vida se ponga en el centro, lleguen a buen puerto.
