Si, como algunas encuestas pronostican y algunos analistas políticos predicen, después de las elecciones del 23-J VOX entra en un gobierno de coalición con el Partido Popular, las perspectivas para la sanidad pública son muy pesimistas. La aplicación del programa de VOX para la sanidad, todo o en parte, supondría un grave retroceso. La política recentralizadora, en la que coincide con el PP, con la recuperación por el gobierno central de competencias transferidas a las comunidades autónomas (“regiones”, según el programa del partido), será el fin de un Sistema Nacional de Salud de corte federal que se ha ido construyendo…
