Qué dolor ver como nos tienen. Qué dejadez la suya, la nuestra; como nos cuesta poder desplazarnos desde tantos y tantos rincones de nuestro territorio; qué tipo de suciedad respiramos; como de olvidadas tenemos las comarcas interiores, y las Terres de l’Ebre. Qué dejadez la suya, la de los que gestionan desde el despacho y el coche oficial, y qué dejadez nuestra. Somos del sur y debemos estar orgullosos de serlo. Somos así, empáticos, humildes, llamativos, pintorescos, si lo desea. Tenemos la piel morena de este sol que nos acaricia en los viñedos, en los campos de avellanos y sobre…
