Autor: Ibán Martínez Cárceles

En 1945, en Mataró, las trabajadoras de las fábricas textiles se vieron inmersas en una situación límite debido al encarecimiento de la vida que las afectaba profundamente. Frente a esta adversidad, iniciaron una huelga caracterizada por la suspensión total de la actividad productiva, conocida como huelga de brazos caídos. Esta acción de protesta fue suficiente para que la patronal accediera a una compensación salarial de 75 pesetas, un primer paso hacia la recuperación del poder adquisitivo de las obreras. Aun así, a finales de ese mismo año, la patronal retiró esta compensación, lo que provocó una nueva intensificación de las…

Read More