El president de la Generalitat vincula la “causa” de Catalunya a Luther King i a Mandela i fa una crida a “desbordar” l’11 de setembre la Diagonal de Barcelona per «reivindicar la República catalana». Res de nou: els darrers anys, Artur Mas i Carles Puigdemont van començar el curs polític fent una crida a la participació massiva en la Diada.
Autor: Jaume Risquete
El presidente de la Generalitat vincula la «causa» de Cataluña a Luther King y Mandela y hace un llamamiento a «desbordar» el 11 de septiembre la Diagonal de Barcelona para «reivindicar la República catalana». Nada nuevo: los últimos años, Artur Mas y Carles Puigdemont comenzaron el curso político haciendo una llamada a la participación masiva en la Diada.
La celebración de la primera asamblea nacional del PDeCAT llega días después de la presentación del movimiento Crida Nacional para la República de Carles Puigdemont, Quim Torra y Jordi Sánchez. La batalla por el poder y el liderazgo en el campo independentista entra en una nueva fase de conflicto. Estas son las claves.
El auto de la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein pone en evidencia la acusación de rebelión y por lo tanto la prisión preventiva de los líderes catalanes
Un problema de ocho años no se resuelve en dos horas y media de conversación y un paseo de quince minutos por los jardines de La Moncloa.
Un problema de vuit anys no es resol en dues hores i mitja de conversa i una passejada de quinze minuts pels jardins de La Moncloa.
Oriol Juqueras acaba de recordar que la vía unilateral y la estrategia del ruido no ayuda a ensanchar la base social del independentismo para superar al menos la barrera del 50% de los catalanes. Era un aviso al presidente Torra a una semana de la reunión en la Moncloa.
Oriol Juqueras acaba de recordar que la via unilateral i l’estratègia del soroll no ajuda a eixamplar la base social del independentisme per superar almenys la barrera del 50% dels catalans. Era un avis al president Torra a una setmana de la reunió a la Moncloa.
La alcaldía de la ciudad se jugará más en el terreno de las percepciones objetivas y subjetivas que en el eje nacional. Estas son las expectativas a once meses vista.
Este tsunami llamado Pedro Sánchez no es tanto un tsunami de destrucción –a pesar de que puede serlo para Cs y Podemos– cómo de construcción –de un nuevo partido socialista menos liberal y más socialdemócrata– y de reconstrucción –del gran espacio que ha sido el catalanismo político– para los próximos dos años.
