España tenía en 2018 un millón más de personas de más 65 años que en 2010, pero en estos ocho años las plazas de los geriátricos sólo habían aumentado en 12.353, hasta 381.158, un déficit de 70.000 si consideramos la relación de 5 por cada 100 recomendada por la OMS. Y en el año 2030 las personas mayores llegarán a 15 millones, de modo que, si el ritmo de envejecimiento se mantiene, harán falta unas 250.000 plazas más. ¿Con qué modelo? ¿En qué condiciones? La dramática experiencia de las muertes causadas por el coronavirus en los geriátricos nos obliga a reabrir el debate…
