Los ayuntamientos de Barcelona siempre han preferido las vías anchas a la estrechez de otrora. Con Lligalbé, como con tantos otros lugares, deberían pensar en el verdadero sentido de la identidad. Los barrios deben conservar sus hitos funcionales para no perderla
Autor: Jordi Corominas i Julián
Además de pensar en dar una nueva impronta al mapa no estaría de más proteger el pequeño patrimonio. Supongo que nada puede hacerse ante la especulación. Si alguien es propietario del suelo y quiere lucrarse está en su derecho, sobre todo si nadie se fija en la belleza de las pequeñas cosas, las mismas desaparecidas por la ceguera de muchas generaciones y el falso error de asociar novedad con progreso
A estas alturas no sorprende la actitud del grupo de ERC en la Casa Gran. El año pasado, algo enmendado este año, ni siquiera se mostraron favorables a regular los alquileres. Lo grave es que no tienen ni la más remota idea del significado del bien común mientras dicen ser de izquierdas
Otros bromean, con evidente desfachatez, sobre el silencio de las personas que en octubre llevaron camisetas blancas. No se equivoquen, estamos bien presentes, nuestra puerta está abierta y el deseo de una solución pactada deviene siempre más acuciante
