La bancarrota de Atzeries no iba a finiquitar su sueño. De algún modo se las apañó para pactar con Belcebú, ganó el primer premio de la lotería y tirar hacia delante su inmueble, repleto de referencias luciferinas.
Autor: Jordi Corominas i Julián
El Oratori de Sant Felip Neri de Gràcia demuestra demasiadas cosas que van desde la diversificación barcelonesa por la magia de barrios con identidad de pueblo hasta la absoluta necesidad de no dar nada por sentado y mirar hacia arriba, otra forma de combatir la pereza
El drama de esta calle es la ligera invasión turística de los últimos tiempos. Antes confinaba con otras viviendas del Torrent de Carabassa, donde ahora se levantan dos escuelas, única molestia auditiva del entorno. A pesar de ser visibles desde el Carmel son un oasis casi irreal, una reliquia sobreviviente a la demoledora modernidad
Para muchos barceloneses el Carmel no existe, sólo es un nombre lejano asociado con la miseria de unos años que, por suerte, ya quedaron atrás. Si nuestros ciudadanos se preocuparan más por esta parte elevada quizá descubrirían lo importante de su labor para conseguir una verdadera Democracia municipal.
La casa Josep Sabadell produce una sensación agridulce. Es probable que nos resulte más significativa por hallarse en la periferia. Este don es su victoria y condena
El teniente Costa fue fusilado en el castillo de Montjuic el 5 de agosto de 1938 por ser quintacolumnista en la Barcelona republicana de la Guerra Civil. Que yo sepa, y es algo que indica la inapetencia del servicio documental de nuestro ayuntamiento, en los cuarenta años de segunda Restauración nadie se ha parado a investigar sobre su nombre
La casa Antonia Serra i Mas es de 1926 y es fácil observar su pertenencia al Noucentisme. La delata sus balcones centrales en la intersección de Pere IV y Pallars, una práctica de la época que aupaba la verticalidad y creaba un efecto visual imponente
La casa Antònia Serra i Mas és de 1926 i és fàcil observar la seva adscripció al Noucentisme. La delaten els balcons centrals a la intersecció de Pere IV i Pallars, una pràctica de l’època que reforçava la verticalitat i creava un imponent efecte visual
Ese día dos jóvenes corrieron desesperados. Van de la mano y el artista los engancha in extremis. Casi se salen del plano. Quieren abandonar una calle y durante mucho tiempo pensé en cómo luchaban por abandonar una esquina y dispersarse. Los enamorados son inseparables y él la protege. Acelera el ritmo y su unión casi se despega, pero no, son irrompibles en su fuga, un dúo condenado a permanecer unido en la soledad del entorno.
La colocación del monument a Francesc Macià en su homónima plaza resulta una cuestión de sentido común. Desde plaça de Catalunya apreciaríamos mejor el denostado cruce entre Rambla y Pelayo y hasta podríamos mover la Deessa de Clarà al centro del estanque para que luciera su hegemonía en la zona. Son propuestas hechas por un paseante, y puedo asegurarles la rentabilidad de mis ojos mediante el desgaste de mis pies
