En más de un texto, de libros a las Barcelonas, he mencionado cómo Patrick Modiano es uno de los paseantes supremos de la Europa Contemporánea. Mientras camino no suele aparecerse, pero cuando me siento a escribir tiene tendencia a sugerir ecos de su obra, donde los pequeños detalles urbanos suelen ser puertas para mayores panoramas. Para alcanzarlos, suele desplegarse una operación detectivesca, inherente a quien gasta suela por el asfalto ciudadano, plataforma en la que lo más nimio puede conducir a descubrimientos. Si lo saco hoy a colación es porque nuestra protagonista de estos párrafos surge una noche cualquiera, antes…
Autor: Jordi Corominas i Julián
Esta historia podría empezar de muchas maneras, pero la centraremos con velocidad en Vallcarca, donde transcurren sus tres vectores. Este valle angosto, tal es su etimología, es como una especie de paraíso perdido, activo aunque congelado por indecisiones municipales y poder privado, más bien inmobiliario. Como lo paseo desde hace años puedo observar algunas constantes. La primera surge por la voluntad de tener, desde una supuesta modernidad, una rambla verde que desde Lesseps confluya mejor con República Argentina, cargándose así buena parte del tejido patrimonial de la calle de Bolívar con tal de ampliar la vía. Esta calle tiene más…
Desde hace unos días doy más vueltas por Vilapicina desde los mapas debido a las vacaciones. No lo lamento, porque es una forma de conceptualizar el terreno y ser más preciso en la delimitación de sus fronteras, así como en la explicación de su crecimiento a través de las décadas. Digo todo esto porque soy muy consciente de estar medio obsesionado con los caminos de este entorno. En Vilapicina, el núcleo clave es el de la trilogía del hostal de Can n’Artés, con el santuario y Can Basté conectados por el puente, guinda de todo el conjunto. En breve diseccionaré…
Feliz año a todos aquellos que lo merezcan. Lo empezamos con el enésimo reportaje sobre problemáticas barcelonesas, muchas de ellas invisibles, bien sea por su ubicación periférica, bien por el silencio de determinados medios de comunicación, incapaces, por falta de cash y por tanto tiempo para relacionar con garantías, de sumar dos más dos en determinadas circunstancias. El resultado de esta operación suele ser cinco si se cumplen los designios de los poderosos, pues su acción suele alterar la lógica de los espacios. Hay una cancioncita catalana, ese pueblo tan escatológico en su humor, según la cual la mierda de…
Mi intención mental era centrar la primera Barcelona de la serie sobre Vilapicina en unas extrañas naves ubicadas en Fabra i Puig de un lado y la calle de Los Amigos, al que volveremos, de otro. Sin embargo, la pequeña obsesión que empieza a cubrir mis neuronas me condujo a buscar información sobre una masía desaparecida en 1959 en favor de los talleres de TMB de Vilapicina. En la entrega del jueves pasado traté de mostrar cómo la plaça de Virrei Amat es una gran encrucijada de los márgenes al juntarse muchos caminos, como el passeig de Fabra i Puig,…
Siempre ocurre lo mismo cuando termino una serie. A nivel sentimental, es bastante extraño dejar atrás lo estudiado a partir del paseo. Cuando vuelvo a los lugares es un poco como si fueran míos y se caminan distinto. Desde una vertiente de avanzar en las Barcelonas, el cierre de un bloque comporta alcanzar el siguiente a través de un limbo. El de esta ocasión casi trasciende ese concepto al ser una especie de gran encrucijada de esta periferia. Podría desmenuzar la plaza de Virrei Amat centímetro a centímetro desde lo descriptivo, pero al usarla tantas veces como paso para La…
Las Barcelonas son un cuerpo que jamás se cierra al poder encontrarse siempre más información. Toca clausurar la serie de La Jota con un recorrido por su homónima calle. Quizá dejaré en el tintero algunos hallazgos, y siento de verdad no haber dedicado casi atención a una calle como Vèlia, de nombre regionalista muy del gusto de la dictadura de Primo de Rivera y configurada más durante el segundo franquismo, salvo excepciones como su número 13, por ahora de autor desconocido. La calle de La Jota explica su formación mediante sus edificios. Al caminarlo tantas veces he conseguido estructurarlo en…
Hace muchos años, todo lo anterior a la Pandemia huele a Historia Antigua, un alumno de un grupo de paseos me recitaba cada dos por tres que Gràcia tiene cuatro mercados: La Abacería, el de la Estrella, la Libertad y el de Lesseps. A lo largo de los últimos meses, los dos primeros del póker suscitan titulares con relativa facilidad. El de la Estrella se reforma en sintonía con Pi i Margall, ambos conectados desde hace décadas. Sin embargo, la polémica ha saltado por la pretensión municipal de trasladarlo als Jardins del Baix Guinardó, lo que, entre otras cosas, constituye…
Una vez, en XantesllamadoTwitter, el poeta Josep Pedrals dio una muy buena definición de las Barcelonas: estudiar la ciudad casa por casa, milímetro a milímetro, como hicimos en la pasada entrega con el tramo de la calle de La Jota comprendido entre la Meridiana y Pardo. Este modo es el único válido para reconstruir la historia condal y así prescindir del relato oficial, desaconsejable al nunca preocuparse por todos aquellos anónimos que, con su esfuerzo, dieron a los barrios una impronta única en toda Europa, pues es difícil encontrar tanta pluralidad morfológica en otros lugares, y eso, algo silenciado por…
El barrio del Guinardó es tan inmenso que, durante mucho tiempo, las autoridades municipales hicieron con él de todo menos bueno, cobijados en el anonimato de ese plácido lugar de la periferia, denso, muy poblado y siempre en los mentideros de las oportunidades inmobiliarias, ideal al estar lejos y cerca del centro, bien envuelto en una gloriosa tranquilidad. Su extensión puede impedir hasta cierto punto crear un tejido vecinal sólido e identitario porque tiene algo de barriada federal, bien compartimentada en todos sus ángulos. Ello puede deberse a cómo durante muchos siglos su ambiente fue rural, con las masías alzadas…
