He oído cosas incongruentes, pero la noticia de que este año L’Hospitalet recibirá un montón impresionante de turistas y que por eso la economía de la ciudad va a prosperar, me parece una de las ocurrencias más chuscas y divertidas de las que tengo constancia. Todavía me acuerdo, en la prehistoria de la ciudad, hace casi cinco décadas, cuando este pueblo no tenía un solo hotel que llevarse a la base de datos de empresas, y los plumillas de la época afirmaban que no se podía hablar de ciudad si un municipio no tenía, por lo menos, un hotel, un…
