El horror de despertarse el viernes por la mañana y ver imágenes de un bloque de pisos envuelto en llamas e informes de personas atrapadas, muertas o desaparecidas y conocer automáticamente al culpable: “revestimientos altamente inflamables”. Londres sufrió su propia tragedia en 2017 al perder 72 vidas en el incendio de la Torre Grenfell, que se prolongó durante 60 horas y cuya devastación se ha atribuido en gran medida al uso de materiales de construcción más baratos. La sombra de esta tragedia se ha cernido sobre la política del Reino Unido, mientras la lucha por la rendición de cuentas y…
