Ésta es una crónica personal y académica. También puede considerarse académica y personal. El orden de factores no altera el producto. Hacer una distinción me resulta imposible. Sirve como una advertencia para los lectores y lectoras. Como cada día, por la noche –horario de Barcelona– hablo por videollamada con mi familia en Brasil: mis padres están en un pueblo, mi hermana, en Sao Paulo. El pasado domingo 8 de enero no fue una excepción. Justo después de que habláramos, como acto de aburrimiento, abro uno de los portales de noticias de Brasil que a menudo miro sin demasiadas expectativas. Pero la sorpresa fue evidente: primero, los…
