En la puerta de las elecciones europeas, las feministas nos volvemos a preguntar qué nos aporta la Unión Europea en el reto de la consecución de una equidad de género plena y efectiva. En los márgenes de la burocracia comunitaria se crean espacios de sororidad y propuestas feministas, en un contexto general de retroceso de derechos.
