Hace unos días trascendió el interrogatorio del juez Carretero en la denuncia que hizo Elisa Mouliaà contra Errejón. Un penoso interrogatorio, carente de tacto, de sensibilidad y con descripciones y un léxico que deberían estar lejos de la judicatura. Esto fue un claro ejemplo de revictimización, donde la denunciante fue atacada en su dignidad e intimidad. Testimonio de ello fueron las cerca de 15.000 quejas al CGPJ contra el juez en casi dos días. El rechazo fue tal que la página no daba abasto, colapsando hasta el sábado pasado. Casi el mismo número de quejas que el CGPJ recibe durante…
