“Llegan con lo que llevan puesto, en un éxodo de largas jornadas, a veces oyendo caer bombas”, explica la familia en conversación telefónica con Efe, cuando han iniciado el viaje de vuelta a España. Casi siempre son mujeres con niños pequeños, prácticamente no han visto adolescentes, chicos que todavía no tendrían la mayoría de edad que les obliga a permanecer en Ucrania. La semana pasada, Bernat Bernabeu e Ingrid Espinach decidieron dejar de seguir los acontecimientos de la guerra desde el sofá de casa y convertirse en agentes activos de ayuda humanitaria: llenaron una furgoneta prestada y otra alquilada de…
