La juventud crece en un entorno marcado por la presión estética, la exposición constante y la necesidad de performar identidades para encajar. Este artículo reflexiona sobre cómo el profesorado puede acompañar estos procesos sin juicio, desde la escucha y el reconocimiento, entendiendo que muchas representaciones responden a estrategias de supervivencia en un mundo saturado de discursos, cánones y mandatos sociales. También propone herramientas prácticas para el aula y recursos para comprender mejor los imaginarios digitales que influyen en chicos y chicas.
Autor: Maria Sangés Grau
En el artículo anterior asumimos el reto de dotar a las familias de algunas herramientas para educar en sexualidad desde la curiosidad, la creación de espacios de confianza y escucha y la importancia de revisar(nos) antes de juzgar y sentenciar . Pero, como sabemos, la sexualidad entendida como proceso vital e integral no se queda enclaustrada en casa y también impregna otros ámbitos como, en este caso, la educación formal. Y aquí es donde entran en juego el profesorado y el resto de profesionales de la educación que, conocedores como nadie de los imaginarios, expectativas y actitudes de los y…
