La devastación en Veracruz (México) a causa del fracking, no solo es responsabilidad de la empresa pública mexicana de petróleos. Hay empresas españolas, como Oleorey de Florentino Pérez, que contaminan y no devuelven las ganancias a las mismas comunidades en las que destruyen los recursos naturales, actúan con opacidad y poca responsabilidad social
