La pandemia del coronavirus en la época de la globalización es mortífera para la humanidad, la naturaleza, el sistema económico y político; por supuesto, para las mujeres, las criaturas y los hombres. Todo el planeta está con la economía al ralentí. A la sanidad pública, con las trabajadoras en primera línea, le toca hacer ingentes esfuerzos para salvar vidas y para digerir los fallecimientos. La ciencia, a marchas forzadas, intenta encontrar una vacuna, después de diez años de menospreciar los avisos del personal investigador. Las profesiones feminizadas son las que se dedican en buena parte a los cuidados, a la…
