El país está en deuda con los y las jóvenes. Ya arrastrábamos una inestabilidad extrema, y esto no ha hecho más que agravarse los últimos meses: tenemos las peores perspectivas de futuro y sufrimos la precariedad del presente más que el resto de la población. Por eso los jóvenes necesitamos que el nuevo Govern se ponga en marcha de inmediato y que materialice políticas concretas y ponga en el centro del debate público los retos en clave de empleo juvenil, emancipación, salud emocional y creación de nuevos horizontes para la juventud de todos los rincones del territorio. Es de urgencia…
