Autor: Pablo Ramos

Las más pequeñas, las que acaban de nacer, no lo hacen con propósito ni con objetivo propio. Las bebés no vienen al mundo para hacernos felices. Nacen y punto. Y a partir de ese momento es el deber de todo el mundo (que no sólo del(los) reciente(s) padre y/o madre) hacer todo lo posible para que la recién llegada tenga una vida feliz y placentera. Tampoco somos tan importantes o tan imprescindibles como para que el mundo no pueda continuar si nuestro ADN no lo hace. Es tan narcisista pensar en esto. Realmente tampoco tiene nada que ver la idea…

Read More