Las más pequeñas, las que acaban de nacer, no lo hacen con propósito ni con objetivo propio. Las bebés no vienen al mundo para hacernos felices. Nacen y punto. Y a partir de ese momento es el deber de todo el mundo (que no sólo del(los) reciente(s) padre y/o madre) hacer todo lo posible para que la recién llegada tenga una vida feliz y placentera. Tampoco somos tan importantes o tan imprescindibles como para que el mundo no pueda continuar si nuestro ADN no lo hace. Es tan narcisista pensar en esto. Realmente tampoco tiene nada que ver la idea…
