Autor: Rafael Grasa

No por sabido que el fin era inevitable y rápido (hecho aceptado por Arcadi y su familia de manera serena, expuesto por él, como siempre, de forma magistral y convincente), menos doloroso en hacerse real e irreversible. No por haber tenido ocasión de despedirme personalmente hablando en su casa a principios de febrero y de haberle escrito un mensaje personal, entre varios recogidos por la Fundación Autónoma Solidaria entre personas de la universidad, menos punzante y difícil hablar de ti, de él. Me resulta difícil hacerlo por tres razones: primero, para evitar entrar en terrenos demasiado personales, vinculados al trabajo…

Read More