Escribir me ayuda a ordenar, es sanador. Cicatriza lo vivido y con el paso de los días endulza el recuerdo. Hace año y medio recibí el diagnóstico de un colangiocarcinoma estadio IV. Un tumor extraño, agresivo y de mal pronóstico que me ha llevado al límite de mis fuerzas y que ha descubierto nuevas miradas y capacidades. Ante todo me gustaría agradecer a todos los profesionales que me han acompañado, que lo han hecho desde la técnica y desde la vocación profunda de cuidado a los demás. Me siento privilegiada de la experiencia recibida, sin la cual ya no estaría.…
