Tal como expusimos en la primera parte de esta serie, el coronavirus SARS COV-2 se encontró una sanidad profundamente masacrada, mermada y desmantelada tanto en lo material, como en lo referente a equipamiento y personal desde hace años. Privatizada. Mercantilizada. Precarizada. Dañada en esencia. Como siempre, el neoliberalismo se aprovecha de esta situación. Decía Naomi Klein en una entrevista, que el coronavirus funciona como un shock. Y que a partir de este shock, el poder consigue imponer ciertas medidas que de otra forma tendrían una fuerte contestación social. Con la excusa del virus y del necesario impuesto confinamiento, la militarización de nuestras calles y el control social…
