“El fin de la abundancia”. Esta es la expresión que ha usado el presidente Macron para abrir el curso político en Francia. Genuinamente preocupado por la escasez de materias primas y de recursos esenciales como el agua o la energía, Macron advierte de la gran convulsión, el cambio radical que se está produciendo, y apremia a la ciudadanía francesa a adaptarse a la nueva situación. También la Unión Europea está preocupada al respecto y ha propuesto un plan de ahorro energético para reducir la demanda de gas, proveniente mayoritariamente de Rusia, país sujeto a fuertes sanciones por su invasión de…
