Cada día que pasa tengo más claro que el escándalo del beso no consentido de Rubiales a Jennifer Hermoso en la final del Mundial de fútbol femenino de Australia no es más que la punta del iceberg de un problema mucho más grave que ni siquiera la consecución del Mundial por parte de España ha logrado tapar. Quizás para la mayoría de aficionados este Mundial de fútbol femenino será recordado por el gol de Olga Carmona en la final, pero si ampliamos un poco más el foco yo diría que este Mundial debería ser recordado como el Mundial que se…
